miércoles, 25 de febrero de 2015

La gran señal Apocalíptica

La Gran Señal Apocalíptica y los graves sucesos actuales en el seno de la Iglesia Católica
P. Isaías María de La Santa Faz. 


Un texto fundamental para comprender la historia de la Iglesia Católica en los actuales momentos que vivimos. El texto presenta el estado que vive la cristiandad, como se llegó al Concilio Vaticano II y quienes fueron los responsables de las desastrosas reformas que se vivieron. Explica como Dios salvó a su Iglesia y como eligió para ello un lugar: el Palmar de Troya. El autor realiza luego de la presentación objetiva de los hechos una importantísima pregunta: "¿Estás tu entre los hombres de Buena voluntad?"


Creyendo superado por ti, estimado lector, el temor o el horror que en torno del tema "Palmar de Troya" han hecho cundir por el mundo, paso sin más a proporcionarte un informe serio al respecto, para que recibas una noticia lo más clara posible sobre cuanto viene sucediendo en la actualidad, y para que puedas tú también ser un instrumento más de la Divina Providencia para la renovación de la Iglesia y la salvación del mundo.
Las sublimes Revelaciones dadas por Jesús y por María en El Palmar, bondadosamente nos anuncian los actuales y próximos grandes acontecimientos propios del fin de los tiempos, pero no ya de la forma velada con que están profetizados en las Escrituras, sino con una exquisita profusión de detalles en forma tal que hasta el Apocalipsis, el libro proverbialmente más misterioso, nos resulta ahora relativamente inteligible.
¡Nunca daremos suficientes gracias al Altísimo por esta misericordia ejercida sobre la humanidad! El mundo fue advertido infinidad de veces. Desde las apariciones de la Sma. Virgen en La Salette, Lourdes, Fátima, Garabandal y otras, a través de muchísimas almas videntes elegidas de Dios, han llegado a los hombres muy serias advertencias sobre su mal andar y sobre la necesidad de volver a Dios por el camino de la oración y la penitencia. Pero está a la vista de todos, que la cristiandad en general, no tomó muy en serio estos mensajes, sólo los consideró superficialmente y en breve los olvidó.
Y entonces, como una última tabla de salvación, viene el Cielo todo (lo podrás constatar con la lectura completa de los Mensajes del Palmar) a anunciar lo que ya irremediablemente caerá sobre esta humanidad corrompida, y a explicar a los hombres de buena voluntad, otra vez, dónde nos ha nacido el Salvador.

Últimos sucesos

La muerte de Papa Gregorio XVII y sobre su "sucesor"
El 21 de marzo de 2005, Lunes de la Semana Santa, a las tres y media de la tarde falleció Papa Gregorio XVII – el legítimo sucesor de Papa Pablo VI - a los 58 años de edad.



¿Quién era Papa Gregorio XVII?



Gregorio XVII
En civil Clemente Domínguez Gómez, era el vidente principal del lugar de apariciones El Palmar de Troya, lugar en el que se defendía la Santa Tradición y la Doctrina Católica en contra los ataques del modernismo de la Iglesia Católica Romana. Pocas horas después de la muerte de Papa Pablo VI fue elegido como su sucesor directamente por Nuestro Señor Jesucristo y fue coronado oficialmente pocos días después por los Obispos de Palmar. Papa Gregorio XVII trasladó la Sede de Pedro de Roma a Palmar, restableció la Tradición Católica y la Misa Tridentina, excomulgó a cuantos son responsables o participan en el modernismo de la actual Iglesia Romana, condenado ya por varios Papas anteriores, y convocó el Concilio Palmariano, mientras dos Antipapas, Juan Pablo I y Juan Pablo II, usurpan el trono en el Vaticano y siguen la labor destructiva de la fe católica. Sin embargo, Papa Gregorio XVII, tras todos sus valiosos servicios a la Iglesia, en los últimos años de su Pontificado cayó en herejía, causando una terrible confusión en la Iglesia. Su muerte repentina sorprendió a muchos. No se conoce ninguna manifestación de un arrepentimiento de sus herejías, pero la Iglesia deja, como siempre y con cada persona, el estado de su alma ante el juicio de Dios.

¿Qué consecuencias trajo su muerte?

Su muerte trajo cambios muy importantes en la situación de la Iglesia. El Papa que ya había perdido su autoridad y poder papal por sus herejías, dejó a la Iglesia también visiblemente huérfana. Muchos Obispos Palmarianos no enfrentaron los errores del Papa Gregorio XVII y por tanto le seguían en su herejía y la consecuente excomunión; y en lugar de aprovechar la oportunidad para arreglar la lamentable situación de la Iglesia, coronaron a un obispo como sucesor, que había sido nombrado por el Papa Gregorio XVII.

El nombramiento de su sucesor hecho por Papa Gregorio XVII



El 24 de octubre de 2000, habiendo ya perdido su autoridad y poder papal a causa de sus herejías y consecuentemente estando ya en excomunión, el Papa Gregorio XVII nombró oficialmente su sucesor al secretario de estado, Obispo Padre Isidoro María, en el siglo Manuel Alonso Corral. En circunstancias normales este nombramiento sería válido, pero a causa de carecer ya de la autoridad y poder papal, este nombramiento carece totalmente de validez.



Antipapas en la Iglesia Palmariana: “Pedro II” y "Gregorio XVIII"


Pedro II
No obstante, los Obispos que siguieron y defendieron al Papa Gregorio XVII en sus errores, ponen por obra este nombramiento y coronan Papa al Padre Isidoro María (en el siglo Manuel Alonso Corral) el Jueves Santo, 24 de marzo de 2005, quien escoge el nombre de “Pedro II” y el lema de “De Cruce Apocalíptica”. Sin embargo, por las razones ya mencionadas, no recibió el Papado, y por tanto, el Padre Isidoro María usurpa la silla de Pedro en Palmar.

Otra irrefutable razón que invalida el nombramiento del Padre Isidoro María como sucesor en el Papado es el hecho de que también él ya había abrazado los errores y herejías en que cayó Papa Gregorio XVII antes del nombramiento y un hereje o excomulgado no puede ser nombrado Papa ni llegar a serlo.

El Padre Isidoro María falleció a los 76 años de edad el 15 de julio de 2011.


Gregorio XVIII



Luego eligen como antipapa y siguiendo los mismos errores el 15 de julio de 2011 a Gregorio XVIII en el siglo padre Sergio María, nacido en Mula, Murcia españa el 1 de julio de 1959, de nombre civil Ginés Jesús Hernández.



Sede vacante en la verdadera Iglesia




De ese modo la verdadera Iglesia queda sin Cabeza visible hasta que Dios se digne a concederle un nuevo Pastor. Nuestro Señor advirtió de cierta manera en un mensaje que dio el 14 de abril de 1975 al mismo Papa Gregorio XVII, entonces Clemente Domínguez, que esto sucederá:

“...la Iglesia se enlutará; parecerá el fin de mi Iglesia; mas esto será aparente, pues la Iglesia continuará debajo de la superficie de la tierra, a escondidas. Dentro de poco, mi Iglesia aparecerá con la cara como un leproso; no se la podrá reconocer externamente”.

¿Cómo y dónde sigue la verdadera Iglesia? ¿Cuál es la verdadera fe?



La verdadera Iglesia sigue, entretanto, en todos sus miembros que siguieron a la Iglesia Católica Palmariana y no se contagiaron de los errores doctrinales que salieron de ella en los últimos años. Los Obispos que valientemente se opusieron a los errores del Papa Gregorio XVII y mantienen su sacerdocio constituyen la única jerarquía válida de la Iglesia en estos momentos, ya que Roma perdió este privilegio desde que cayó en sus herejías por las enseñanzas del Concilio Vaticano II, y los miembros de la Iglesia Palmariana hace pocos años por sus enseñanzas heréticas. Los fieles deben conservar su fe palmariana, ya que es la verdadera fe, rechazar los errores doctrinales de Papa Gregorio XVII que ocurrieron en los últimos años de su Pontificado y seguir a los Obispos que se mantuvieron fieles a Dios y a la verdadera Doctrina. Todo fiel debe implorar a Dios con fervorosas oraciones, que se digne otorgar un nuevo Pastor a Su Iglesia.

Tratado de la Misa

El Tratado de la Misa

Para descargar el Tratado de la Misa haga click en el enlace:






Índice del Tratado:

Capítulo I
El origen, fundamento y esencia del sacrificio.
Capítulo II
El sacrificio en general y sus distintos aspectos.
Capítulo III
Los sacrificios en el Antiguo Testamento correspondientes al período de la Ley Natural, y la intervención de las Almas sacerdotales de Cristo y de María.
Capítulo IV
El Sacrificio de Melquisedec y el sacerdocio según este orden en el Antiguo Testamento, y la actuación de las Divinas Almas de Cristo y María por medio de la Triple Bendición
Capítulo V
La Iglesia en el período de los grandes Patriarcas Abrahán, Isaac y Jacob, y la intervención de las Santísimas Almas de Cristo y María
Capítulo VI
El sacerdocio de José, el destino de la Triple Bendición, aclaraciones sobre el Sacrificio correspondiente al sacerdocio de los tres grandes Patriarcas, y la santificación en vida del gran caudillo Moisés
Capítulo VII
Los sacrificios a partir de la Ley de Moisés y la intervención de las Santísimas Almas de Cristo y María en ellos.
Capítulo VIII
Valor, efectos y fines de los sacrificios en el Antiguo Testamento.
Capítulo IX
La promesa de la futura Redención en el Paraíso, la línea de promisión y primeras profecías sobre la venida del Mesías.
Capítulo X
Profecías de David sobre el Mesías. Santificación del Profeta.
Capítulo XI
El libro de Isaías. Santificación del Profeta. Profecías sobre la Vida, Pasión y Muerte del Redentor, y vaticinios apocalípticos.
Capítulo XII
Profecías mesiánicas de Jeremías. Presantificación del Santo Profeta y vaticinios apocalípticos.
Capítulo XIII
Santificación del Profeta Ezequiel y sus principales vaticinios.
Capítulo XIV
El Santo Profeta Daniel, su santificación y vaticinios.
Capítulo XV
Los doce Santos Profetas Menores. Su Santificación y profecías más destacadas.
Capítulo XVI
El Santísimo Profeta Malaquías
Capítulo XVII
La fundación de la Orden del Monte Carmelo. Su misión precursora. Otros aspectos.
Capítulo XVIII
Las santificaciones en la Orden del Monte Carmelo y funciones ministeriales de la Jerarquía Eliana.
Capítulo XIX
Genealogía del Señor. Misión precursora y sacerdotal de San Juan Bautista. Otras cuestiones sobre los Esenios
Capítulo XX
Último destino de la Triple Bendición. Descendencia de Santa Ana. Otros aspectos de los Esenios y breve historia del Carmelo en la Era Cristiana.
Capítulo XXI
La Inmaculada Concepción de María.
Capítulo XXII
Frutos y excelencias de la Inmaculada Concepción a la luz del Apocalipsis
Capítulo XXIII
La Natividad de María, su vida en el Templo y el Desposorio con San José
Capítulo XXIV
Pruebas escriturísticas de la preexistencia de las Almas de Cristo y María
Capítulo XXV
La Anunciación y la Encarnación del Verbo. La Encarnación del Divino Desposorio de las Almas de Cristo y María; así como otros sacratísimos misterios
Capítulo XXVI
La Concepción del Cuerpo Místico de Cristo y otros sublimes misterios con él relacionados.
Capítulo XXVII
El Santísimo José: Algunos aspectos de su vida y de su ministerio sacerdotal.
Capítulo XXVIII
La Natividad e Infancia de Nuestro Señor Jesucristo.
Capítulo XXIX
Muerte de San José. Vida semipública de Cristo. Primera parte de su Vida Pública:
Desde su Bautismo hasta las Bodas de Caná.
Capítulo XXX
Segunda parte de la Vida Pública de Nuestro Señor Jesucristo:
desde la primera Pascua hasta la segunda Pascua
Capítulo XXXI
Tercera parte de la Vida Pública de Nuestro Señor Jesucristo:
Desde la segunda Pascua hasta la tercera Pascua.
Capítulo XXXII
Cuarta parte de la Vida Pública de Nuestro Señor Jesucristo:
Desde la tercera Pascua hasta la cuarta y última Pascua
Capítulo XXXIII
Cuarta Pascua e institución de la Santa Misa por Nuestro Señor Jesucristo
Capítulo XXXIV
Pasión, Muerte, Resurrección y Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo.
Capítulo XXXV
La vida de la Iglesia desde la Ascensión de Nuestro Señor Jesucristo hasta el tránsito de San Juan Evangelista al Planeta de María.

Credo de Palmar

Es falso que la Iglesia Católica Palmariana tenga una fe que no sea católica. Ella misma es católica por naturaleza. A continuación se presenta el Credo del Palmar, resumen de la fe.


El Credo de Palmar
 Compuesto por los Venerables Padres del Santo y Magno Concilio Palmariano, reunidos en el Espíritu Santo, dirigido y aprobado por el Papa Gregorio XVII.
Dado en Sevilla, Sede Apostólica, día 30, Domingo de Ramos, Marzo MCMLXXX, Año de Nuestro Señor Jesucristo y Segundo del Pontificado del Papa felizmente reinante.





Papa Pablo VI

Papa Pablo VI (1963 - 1978)

Los mensajes de Palmar revelaron que el Papa Pablo VI era mártir del Vaticano, controlado a través de drogas administradas a él por los enemigos de la Iglesia que le rodeaban y quienes instituyeron varios cambios destructivos en su nombre, sin su consentimiento.

Nuestro Señor dijo en Palmar: “Ellos no le permiten al Papa gobernar. La Iglesia es gobernada por manos infernales. La Masonería y el Comunismo han infiltrado bien el Vaticano, rodeando y martirizando a mi queridísimo Pablo VI.”

Los mensajes revelaron que Roma caería pronto y que tendría lugar un cisma, trayendo a la Iglesia oficialmente a la era apocalíptica. La Santísima Virgen María bajo la advocación de la Divina Pastora hizo este comentario en 25-4-1971:

“En las Sagradas Escrituras está: los Apóstoles de Jesús hacían milagros en nombre de Jesús, predicaban su Doctrina; mas, los pontífices de la Iglesia Judaica, les prohibían mencionar el Santo Nombre de Jesús, y los azotaron en la Sinagoga. Pedro recibió valentía de parte del Señor, y respondió: Yo obedezco antes al Señor que a los hombres. Y al fin de sus días confirmó esta verdad con su propia sangre, muriendo crucificado con la cabeza hacia abajo.

Si Yo os dijera algo contra el Evangelio, contra los dogmas, no debéis obedecerme, sino a vuestros Pastores. Sabéis que en este Sagrado Lugar, los Mensajes son confirmando el Santo Evangelio y los sagrados dogmas de la Santa Iglesia Católica, Apostólica y Romana.”

El Por qué de a Iglesia Palmariana

El "por qué" de la Iglesia Católica Palmariana

A través de los mensajes en El Palmar, el Cielo reveló que la Iglesia de Roma había sido infiltrada por enemigos que fueron identificados como marxistas y Francmasones y cuyo objetivo era reemplazar al verdadero culto católico por el culto del Nuevo Orden. Ellos habían subido hasta las posiciones más altas de la Iglesia, asegurando que la toma de la Iglesia fuese completa cuando moría el Papa Pablo VI, para que uno de ellos pudiera ponerse en la Silla de Pedro. La profecía de Nuestra Señora en La Salette (1846) se cumplió: "Roma caerá y se convertirá en la Sede de Anticristo."

Los enemigos introdujeron cambios devastadores en la Iglesia. En la enseñanza de la doctrina, se disimularon muchas verdades indiscutibles de la fe o se las negaron, como el misterio de la Santísima Trinidad, la Divinidad de Cristo, la existencia de los ángeles—y, notablemente, la existencia de Satanás y otros espíritus malos, así como la existencia del infierno. El pecado original fue negado, haciendo, por tanto, innecesaria la redención. El concepto del pecado no fue enseñado, o se le redujo a las ofensas sociales en lugar de ofensas contra Dios. Se negó la inmortalidad del alma, asimismo la existencia de Purgatorio, quedando superfluas las oraciones para los difuntos.

Se mantenía que el Bautismo es meramente una señal externa de la incorporación al Pueblo de Dios, en oposición a la enseñanza tradicional que el Bautismo es para la remisión del pecado original. La Confirmación ya no fue considerada importante y se administró con cada vez menos frecuencia. La Confesión desapareció prácticamente, ya que las personas perdieron la conciencia del pecado. La Transubstanciación y la Presencia Real de Cristo en la Eucaristía fueron puestas en duda o se negaron como meramente simbólico. La Comunión se administró en la mano – un sacrilegio. La lista puede seguir.

La Misa del Nuevo Orden que elimina el concepto de la Misa como Sacrificio reemplazó el gran Sacrificio del Calvario que se renovaba cada día en la Misa Tridentina Latina tradicional. El altar se convirtió en una mesa parecido a los servicios religiosos protestantes, y el sacerdote estaba de pie con su espalda al Sacramento. Muchos no-católicos e incrédulos colaboraron en compilar la Misa del Nuevo Orden, llamada Novus Ordo Missae. Esta Misa había de estar en conformidad con la nueva sociedad que se iba preparando bajo el nombre de NUEVO ORDEN MUNDIAL.

El plan para esta Nueva Sociedad es basado en el concepto de la Hermandad de todo las Religiones Mundiales, para ser representado por el Papa nominal de Roma, Juan Pablo II, el falso vicario de Cristo. Los pueblos del mundo han de ser encaminados hacia la venida del Anticristo en fases preeliminares empezando con el culto al hombre y el culto a dioses falsos. ¡Ahora podrá entender mejor la razón por acontecimientos públicos como los de Asís!

En palabras simples, la Sinagoga de Satanás tragó la Iglesia de Roma, y la verdadera Iglesia de Cristo tenía que huir al desierto. ¡Esto es por qué la Iglesia ya no es más Romana!

Mensajes claves para entender la Obra del Palmar de Troya

Mensajes clave para entender la Obra del Palmar
y profecías antiguas sobre el Gran Papa Gregorio XVII

(Los mensajes que siguen han sido todos recibidospor el entonces
Clemente Domínguez y Gómez, hoy Papa Gregorio XVII.)

6 de enero de 1970

La Inmaculada

“Hijos míos. Estáis en el lugar de las apariciones más grandes del mundo. Ni lo ha habido ni lo habrá más... Este Sagrado Lugar está siempre rodeado de la Corte Celestial, porque está preparado para la salvación del mundo.”

15 de marzo de 1970

Nuestro Señor

“Lo que os voy a decir ahora es triste: sucederá a la muerte de mi actual Vicario, un cisma... Se descarriarán muchas ovejas.”

5 de septiembre de 1970

El Inmaculado Corazón de María

“La masonería está infiltrada en muchas jerarquías de la Iglesia.”

29 de septiembre de 1970

San Miguel Arcángel

“Los obispos no emprenden la verdadera reforma. Están, la mayoría, unidos para combatir las apariciones. Todos los lugares son combatidos por la jerarquía eclesiástica, y ese proceder es mandar callar a Jesús y a María.”

23 de noviembre de 1970

Nuestro Señor

“Pronto vendrá el terrible cisma. Mas vosotros acogeos bajo el santo manto de mi Santísima Madre y encontraréis la luz, el camino, y podréis distinguir dónde se encuentra el verdadero Papa.”

8 de febrero de 1971

Nuestro Señor

“Hay obispos masones y obispos marxistas. No dejan mover al Papa (Pablo VI) y lo peor de ello es que algunos, delante de él, le aplauden; mas hace cada uno lo que quiere y no lo que dice el Papa.”

“Satán ya está en el Vaticano gobernando la Iglesia, pues hay obispos que todo su afán es destruir la Iglesia; pero no podrán. Yo estaré con mi Iglesia hasta la consumación de los siglos.”

“Me repugnan algunas conferencias episcopales donde, en vez de enseñar el Evangelio, se deforma, y desvían a las ovejas. ¿Es posible que, en una conferencia de obispos católicos, se discuta sobre mi Divinidad, sobre mi presencia real en la Eucaristía, sobre los dogmas de María? Estos obispos, lo único que desean con eso es confundir a los fieles”.

“Preparaos, hijos míos! Estad unidos bajo el manto de la Santísima Virgen María; pues el Antipapa confundirá a la Iglesia terriblemente. Sólo con la oración y la constante invocación a la que es Medianera Universal de todas las gracias, podréis seguir al verdadero Papa.”

24 de febrero de 1971

La Virgen del Carmen

“Mi Divino Hijo os recuerda que El estará con la Iglesia hasta la consumación de los siglos: lo que quiere decir que la destrucción de Roma no implica la destrucción de la Iglesia, que estará hasta el fin de los tiempos.”

25 de abril de 1971

La Santísima Virgen María

“Pablo VI terminará su misión y después vendrá un Antipapa. Muchos hijos de la Iglesia creerán que el Antipapa es el verdadero Papa: enseñará herejías, destruirá aparentemente a la Iglesia. Muchos dirán: tenemos que obedecer a la jerarquía. Pero Yo estaré hablando con mis hijos y advirtiendo de los desvíos, y os pastorearé.”

30 de julio de 1971

Nuestro Señor

“Oh pastores de mi Iglesia! ¿Qué estáis haciendo? ¿Queréis acabar con ella? Mas no podréis. Yo estoy con mi Iglesia y Yo la asisto. Inícuos pontífices hay actualmente gobernando mi Iglesia, porque está llegando el poder de las tinieblas. Pero como hice en mi primera venida, voy a prescindir de vosotros, de los que camináis desviados, y revelaré mis misterios a los pobres, a los desheredados, a los humildes y a los ignorantes, y ellos se sentarán en el banquete en los primeros puestos.”

27 de septiembre de 1971

La Santísima Virgen María

“Próximamente reinará un Antipapa, la confusión será terrible. No faltará un verdadero Papa; pero hará falta mucha oración para ver la luz.”

26 de enero de 1972

Nuestro Señor

“La Iglesia santa se va oscureciendo... Cada cual se cree teólogo, cada cual pontifica a su capricho, cada cual se cree profeta de Dios y quieren transformar mi Iglesia a su capricho... Todo es discutido. Se discute mi presencia real en la Eucaristía,... ¡como si no estuviera más que definida! Se pone en duda mi Resurrección gloriosa. Otros dicen que hasta no resucité, que no tenía Divinidad. Otros niegan mi Segunda Venida a la tierra con gran poder y majestad, alegando que se trata de la venida individual a la hora de la muerte. !Necios, más que necios! Está clarísimo en el Evangelio mi retorno. Hoy todo es combatido y, lo que es más doloroso, por personas consagradas a Mi.”

9 de marzo de 1972

Nuestro Señor

“Roma se ha prostituido. Roma se abraza a los enemigos de la Iglesia... Al Papa no le dejan gobernar... La masonería y el comunismo están bien infiltrados en el Vaticano, acorralando y martirizando a mi amadísimo Vicario Pablo VI. Hay algunos obispos en el Vaticano con el grado 33 de la masonería... Los hijos de la Iglesia caminan desviados a causa de muchos pastores desviados.”

“Mi verdadera Iglesia estará muy oculta y muy perseguida, y la Iglesia farisaica estará bien reconocida por todos los estados y seguirá las huellas del Anticristo.”

9 de mayo de 1972

Nuestro Señor

“Hijitos míos: ¡qué tiempos se aproximan! Pronto viene el gran cisma. Tras Pablo VI, viene el reinado del Antipapa. Y ahí se va a ver la cuestión de la obediencia. Imaginaos un señor que se titula Papa, que todos lo tengan por Papa, por Jefe de la Iglesia, y que empiece a dar órdenes raras. Y claro dirán: Es el Papa, tengo que escucharlo y obedecerle. Y entonces vendrán los desvíos, las ovejas descarriadas en medio de lobos.”

5 de septiembre de 1972

Dos ángeles portan un gran letrero que dice:

“Grandes y terribles acontecimientos se aproximan a la Iglesia. La Iglesia estará eclipsada. Se entiende, la verdadera, la Iglesia fundada por Jesucristo. La cual se verá oculta en catacumbas, perseguida por la Iglesia farisaica, la que será oficialmente reconocida por todas las naciones...”

6 de marzo de 1973

La Santísima Virgen

“El Padre celestial ha querido que sea este lugar la luz y la antorcha que ha de preparar a los hijos de la nueva Iglesia... De este bendito lugar quiere el Eterno Padre que salgan los apóstoles que han de preparar a la humanidad para el retorno de Jesús.”

25 de marzo de 1973

Nuestro Señor

“Cada día mis enemigos ocuparán altos cargos en mi Iglesia, hasta llegar a sentarse en la silla de Pedro y gobiernen la Iglesia aparentemente los emisarios del Anticristo. Mas... no faltará el auténtico Papa...”

2 de abril de 1973

Nuestro Señor

“Estad alerta al próximo Pontificado, pues después de Pablo VI se sentará en la Cátedra de Pedro un falso Papa, que intentará destruir a la Iglesia. También en ese momento habrá un auténtico Papa. Así que rogad mucho, para que cuando llegue ese día tengáis luz y saber a quién seguir.”

19 de junio de 1973

Nuestro Señor

“Pronto la Iglesia Católica será miembro del Consejo de las Iglesias, lo que equivale a decir que la Iglesia Católica es una más como todas las Iglesias. Esta será la preparación para la diabólica unidad, que llegará a realizarse en el próximo Pontificado, con el Antipapa a la cabeza.

A partir del 29 de julio de 1973, Clemente Domínguez es mandado por Nuestro Señor a visitar a los Obispos de España y de varios países europeos y entregarles mensajes dictados por el cielo; en las cuales se exige a los Obispos apacentar la grey según las normas de la Santa Tradición y del auténtico Magisterio Eclesiástico y cortar con la ola progresista y además consagrar solemnemente cada diócesis a la Santísima Virgen del Carmen. Cumpliendo fielmente con el encargo del cielo el vidente recorre varias veces los países de Europa y después nueve veces el Continente Americano.

29 de enero de 1974

Mensaje de la Virgen

“Próximamente llegará el cisma a la Iglesia y un falso Papa se sentará en la cátedra de Pedro... Mas, para ese momento ya estarán preparados los apóstoles marianos por todas las naciones que, en unión con el verdadero Papa, restablecerán el orden, cuyo orden no será visible, pues será en catacumbas.”

24 de septiembre de 1974

Nuestro Señor

“La Orden que un día será fundada en este Sagrado Lugar iluminará a todas las naciones. De aquí partirá el apoyo para el verdadero Papa, cuando venga el cisma. O hijitos queridísimos! Ya os estoy preparando para la futura Orden, que tampoco faltarán los seglares, que son aquellos casados que formarán la Tercera Orden.”

El 30 de mayo de 1975

Nuestro Señor da la orden de comenzar con la construcción del Santuario de Nuestra Madre del Palmar.

9 de septiembre de 1975

Nuestro Señor

“He aquí la Cátedra del mundo, la luz para el mundo, la antorcha en la Iglesia: El Palmar de Troya: antorcha en la Iglesia, en medio de la confusión reinante que hay por todo el mundo y dentro de la misma Iglesia...”

30 de noviembre de 1975

Nuestro Señor

“Es mi deseo la fundación de la Orden de Carmelitas de la Santa Faz”

Enseguida el Señor da las normas. Mas, dos días después dice que se aplace por ahora la fundación.

22 de diciembre de 1975

Nuestro Señor

“Mis queridos hijos: En estos momentos se funda la Orden de los Carmelitas de la Santa Faz. Este es el momento, ahora. Mas, con fecha del 30 del pasado mes, ha quedado constituida.”

25 de diciembre de 1975

La Santísima Virgen

“Mis queridos hijos: Hoy es un día grande en el Palmar de Troya. He aquí la presencia de un sucesor de los apóstoles.” (Se refiere al Arzobispo Pedro Martín Ngo-denh-Thuc, llegado el día anterior).

Dirigiéndose al Arzobispo mediante el vidente Clemente le dice: “Te pido una gracia especial que hace falta en este Sagrado Lugar: Es necesario la consagración de nuevos Obispos. ¡Muy necesario! ¡Muy necesario! ¡Urgente! Aquí hay varios sacerdotes que necesito que sean consagrados Obispos... Es necesario, para que estos Obispos, a su vez, ordenen sacerdotes y restablezcan la Santa Tradición de la Iglesia. He aquí el trabajo que te corresponde en tus años de anciano...”

El 1 de enero de 1976

Hay ordenación de cinco sacerdotes por el Arzobispo Pedro Martín después de medianoche; entre ellos Clemente Domínguez y Gómez, y Manuel Alonso Corral.

10 de enero de 1976

La Divina Pastora

“Hijitos queridísimos: Observad mi imagen: Divina Pastora, con báculo en la mano izquierda y dando instrucciones con la mano derecha sobre la bola del mundo. Si me reconocéis como Divina Pastora, Yo soy la que tengo potestad dada por Dios para instruiros y para deciros: Que es necesario la Consagración episcopal en este Sagrado Lugar, y no en privado como ibais a hacerlo. Es muy importante para vuestra misión en la Iglesia y en el mundo que haya testigos presenciales de vuestra Consagración Episcopal...”

(Fueron consagrados 5 Obispos, encabezados por Clemente Domínguez y Gómez y Manuel Alonso Corral. Tuvo lugar el 11 de enero de 1976 en la madrugada de la Fiesta de la Sagrada Familia.)

27 de enero de 1976

Nuestro Señor (dirigiéndose al ahora Obispo Clemente Domínguez y Gómez le dice:)

“Mi querido hijo: Como Obispo que eres, has de ejercer tu potestad de imposición de manos, ya que es mi deseo que sean consagrados Obispos los siguientes: (Nombra 3 presbíteros de la Orden)... Necesito muchos Obispos, más de los que pensáis. Ya que este rebaño ha de multiplicarse por toda la redondez de la tierra. Es necesario tener preparado un Colegio Episcopal para en su día recibir, en este Sagrado Lugar, al Papa Pablo VI, el cual reinará y gobernará la Iglesia desde este Sagrado Lugar.”

Conforme al mensaje de Nuestro Señor fueron ordenados en varias fechas nuevos miembros de la Comunidad como sacerdotes y algún tiempo después consagrados Obispos, algunos todavía muy jóvenes. Mas, así lo dispuso el cielo.

4 de abril de 1976

Nuestro Señor

“Llegará un momento, muy próximo, que no podréis usar el título “Romano”.

“De aquí saldrá el hombre fuerte que gobernará la Iglesia y condenará los errores y herejías. El esplendor de las Olivas se aproxima después de Pablo VI. Esa vara de Olivo, lo mismo podrá gobernar desde aquí que desde otra nación. Lo importante será vuestra unión donde quiera que estéis.

5 de abril de 1976

Prisión y posterior exilio de los Obispos palmarianos fuera de España.

29 de abril de 1976

Regreso de los Obispos exiliados a España. Accidente automovilístico del coche en que viaja el P. Clemente Domínguez y Gómez, promovido por Satanás y permitido por Dios. El P. Clemente pierde ambos ojos. Es operado en una clínica de San Sebastián.

16 de junio de 1976

El P. Clemente regresa a Sevilla. Por orden del Señor, consagra varios Obispos, pues como decía el Señor, para consagrar no hay que imponer los ojos, sino las manos.

4 de agosto de 1976

Nuestro Señor, después de bastante tiempo sin comunicarse con el P. Clemente, vuelve a aparecérsele y le da un mensaje importantísimo:

“Nadie piense que el Palmar está tumbado. Está más erguido que nunca, porque la victoria está en la pasión y la crucifixión. Después viene la resurrección... Ya es hora que se sepa la verdad: Estoy preparando al futuro Papa, paso a paso. Ahora, sufres esta cruz. Después, vendrá otra mayor... Verás, hijo queridísimo, si tú sigues siendo firme a mi voluntad, cómo haré de tí un gran Papa... Tu serás el futuro Pedro, el Papa que consolidará la Fe y la integridad de la Iglesia, luchando contra las herejías con gran fuerza, porque te asistirán legiones de ángeles.”

(Este mensaje se dio en Sevilla. En este momento llegaron los frailes desde el Palmar. Nuestro Señor sigue diciendo:)

“Llegan los futuros Cardenales de la gran Iglesia que apacentará el Gran Papa, cuyo Papa reinará con el nombre de Gregorio... la Gloria de las Olivas... El Papa que ocultará el nombre de Clemente, para tomar el nombre nuevo de Gregorio.”

“Estos son los Últimos Tiempos y vosotros los apóstoles marianos. (de María)”

5 de septiembre de 1976

Nuestro Señor

“Una gran tempestad está a la puerta de la Iglesia. Parecerá que la nave de Pedro se hunde. Mas, Yo sostengo la nave cumpliendo mi promesa de asistencia hasta la consumación de los siglos. Vosotros, los miembros de la Orden de los Carmelitas de la Santa Faz, sois los llamados a asistir a la Iglesia, y así se cumple mi promesa. Vosotros sois parte de esa promesa de asistencia a la Iglesia. Los Carmelitas de la Santa Faz sostienen conmigo la Nave de Pedro, para que la Nave no se hunda bajo el agua.”

7 de septiembre de 1976:

La Divina Pastora

“Comienza una nueva era en la Historia de la Iglesia... Cuando el Espíritu Santo os llene de ciencia y de gracias y virtudes, entonces seréis enviados a predicar por todas partes.”

26 de noviembre de 1976

Nuestro Señor: (Después de varias tandas de nuevas ordenaciones y consagraciones)

“Voy preparando poco a poco a los Obispos que van substituyendo al Sanedrín... Voy formando este Colegio Episcopal que más adelante dará una batalla victoriosa a Satanás y sus huestes.”

20 de enero de 1977

La Santísima Virgen

“Ahora, mis queridos hijitos, es necesario, muy necesario que, desde este momento, sean cambiados todos vuestros nombres, como signo de santa obediencia y humildad y renuncia al mundo, comenzando por el del Padre General, que desde este momento se llamará el Padre Fernando... Y el P. Manolo se llamará Padre Isidoro. (en total, da siete nombres)... Y tú, Padre General, tienes la facultad de poner los demás nombres a cada miembro de la Comunidad, los cuales ellos no pueden elegir, como tú tampoco has podido elegir para tí.”

3 de febrero de 1977

La Santísima Virgen

“El gran Pentecostés de los tiempos apocalípticos se aproxima. Ese día está muy cerca. Cuando llegue ese nuevo Pentecostés asombraréis al mundo. ¡Cuantos planes tiene Dios para vosotros! Sois mis Apóstoles, los famosos Apóstoles Marianos de los Últimos Tiempos de los que hablaba San Luis María Grignión de Montfort.”

31 de mayo de 1977

La Santísima Virgen

“Mis queridos hijos: El mundo no se da cuenta de la importancia de este Sagrado Lugar, donde se consolidará el Gran Papado y el Gran Imperio, el Imperio de Cristo. Este futuro Papa de la Gloria de las Olivas, que llevará junto a la cruz la espada, restablecerá el orden en toda la faz de la tierra. Por eso, es necesario que todavía un tiempo más sufra la cruz de la ceguera para fortalecerse y para perfeccionarse, para la gran empresa imperial y papal que recaerá sobre él en su día.”

El 19 de junio de 1978

Emprende el P. Fernando, acompañado de seis Obispos miembros de la Orden, el noveno viaje a América visitando Argentina, Chile, Perú y Colombia. En este país, funda en la capital Santa Fe de Bogotá sendos conventos para frailes y para monjas. Allí le sorprende la muerte de Pablo VI el 6 de agosto, Fiesta de la Transfiguración y Domingo.

Pocas horas después, el mismo 6 de agosto de 1978, tiene lugar el trascendental acontecimiento de la elección y coronación mística del P. Fernando (Clemente Domínguez y Gómez) como Sucesor legítimo de Pablo VI con el nombre de Papa Gregorio XVII.

Nuestro Señor da sucesivamente 6 importantísimos mensajes.

También dan sendos mensajes la Santísima Virgen, Pablo VI y Santa Teresa de Ávila.

El 9 de agosto de 1978

Regreso a Sevilla y allí otro importantísimo mensaje de la Santísima Virgen.

El 15 de agosto de 1978

Tiene lugar en Sevilla la Coronación oficial y visible de Gregorio XVII por cuatro Cardenales.

Fragmentos de los mensajes dados el 6 y el 9 de agosto de 1978

“Día grande el de hoy, en el que eres investido de la dignidad papal, en este día de la Transfiguración del Monte Tabor, propio para la Santa Faz, de cuya Orden eres el Fundador y Padre General. Y en esta ciudad que los españoles bautizaron con el nombre de Santa Fe (de Bogotá) y se cumple su aniversario. No son cosas casuales; son providenciales, para mejor entendimiento de los humildes y sencillos de corazón.... Sólo los sencillos y humildes de corazón reconocerán al que es verdadero Papa: el Papa Gregorio XVII... Comienza el gran Pontificado de la Gloria de las Olivas. El Papa anunciado por muchos místicos, por muchas profecías. El Papa que une en sí sangre hispana, la noble sangre de España, con la auténtica sangre de Francia y con la sangre del pueblo escogido. (La abuela materna de Clemente era de origen judío francés). He ahí el gran resplandor. No tardará mucho tiempo en empuñar la espada y cumplir la misión de Emperador, de gran Monarca. Todo a su tiempo llegará, si eres fiel y correspondes a la Gracia.”

“También estaba anunciado, en profecías pasadas, cómo sería la elección de este Papa: Sería con la intervención directa de los Apóstoles San Pedro y San Pablo. No hay otra forma para contrarrestar a la elección oficial en cónclave, en Roma, del que saldrá el Antipapa.”

“La Sede de la Iglesia radica ahora en el Palmar de Troya, y lógicamente en Sevilla, la tierra de María Santísima. He aquí la nueva Roma.”

“He aquí el Arca de Noé, este bendito campo del Palmar de Troya. He aquí el desierto anunciado en las profecías.... La Iglesia se retira al desierto. Hela aquí, en el desierto del Palmar de Troya. Fuera de aquí, no es posible verdadera Iglesia.

3 de septiembre de 1.978

Nuestro Señor

“Con la muerte de mi amadísimo Vicario, Pablo VI, se ha cumplido la huida del Papa, pues tómese huida como salida; y con esa salida, Roma, la Gran Ramera de los Últimos Tiempos ha dejado de ser la Capital de la Cristiandad; pues, la nueva Roma es el Sagrado Lugar del Palmar de Troya.

“Pablo VI ha cerrado la Historia del Papado en Roma. Gregorio XVII, Papa, ha comenzado la Historia del Papado en Palmar de Troya, que será una Sede peregrinando en dirección a Jerusalén, lugar donde fundé la Iglesia y en donde saldré al encuentro del último Papa para recoger las llaves.”

Profecías antiguas sobre el Gran Papa Gregorio XVII

Santa Catalina de Racconigi (1486-1547)

Vio la Nave de Pedro en una terrible tempestad, mientras San Pedro no quitaba sus ojos de la barca que conducía San Gregorio.

Arnoldo de Wion

Monje benedictino que publicó por el año 1600 la famosa “Profecía de San Malaquías” sobre los Papas, profetizó que el Gran Papa de los Últimos Tiempos se llamará Gregorio XVII. Hay que tener en cuenta que hasta 1600 solamente hubo 14 Papas que llevaban el nombre Gregorio. Faltaban todavía los Papas Gregorio XV y Gregorio XVI.

La mística María Nieves Holgado

Nacida en 1904 en la provincia de Navarra y curada milagrosamente en Lourdes en 1926, dice ya en 1936 que el Gran Papa se llamará Gregorio XVII.

Una religiosa mística de Salamanca

También predijo en 1954 que el Gran Papa se llamaría Gregorio XVII.

San Amadeo de la Tour

Obispo de Sion en el cantón suizo del Valais (1163-1168) dejó una importantísima profecía: “Un Pastor amado de Dios y elegido por Dios entrará a su tiempo en el Templo, expulsará a los vendedores y compradores; él purificará y reformará la Iglesia. El será bendecido con la bendición de Jacob, pues él será verdaderamente el Vicario de la Iglesia de Jesucristo. El limpiará el mundo de una multitud de errores. El enseñará todos los secretos que están todavía escondidos: sobre Dios, los Angeles y sobre el Universo... Este Pastor será semejante al Rey David; pues como éste transformó la antigua Jerusalén, así este transformará la Iglesia. El Señor le dará su gracia y su prudencia. Este Pastor contará abiertamente las magnificencias de Dios manifestando a todos los misterios hasta entonces escondidos. Y todos los hombres escucharán su voz... El enviará a sus apóstoles a todas partes para cuidar las ovejas del rebaño. Después de haber pacificado el mundo, promulgará a todos la voluntad de Dios; y los hombres vivirán en la verdad, la pureza de la Fe y el temor de Dios. La Fe del Señor reinará en todo el mundo.”

El autor y editor francés Michel Servant

Que ha publicado una obra en 3 tomos con el título “Veillez et priez, car l’heure est proche”, en la que reúne profecías de todos los tiempos sobre los Últimos Tiempos, termina su capítulo sobre el Gran Papa diciendo: “El futuro Gran Papa será revelado ante el mundo solamente después de los grandes castigos. En todo caso nadie le conoce actualmente sino sólo aquellas personas a quienes Dios ha querido revelárselo.”

Mensajes sobre la Santa Faz

La Santa Faz de Nuestro Señor Jesucristo

(de los mensajes dados en El Palmar de Troya a Clemente
Domínguez y Gómez, hoy Papa Gregorio XVII)

12 de diciembre de 1.969

Santo Domingo de Guzmán

Que se extienda a todo el mundo la Adoración de la Santa Faz del Señor.

Haced el Viacrucis contemplando el Divino Rostro de Cristo Jesús, conmemorando la Pasión, Muerte, Resurrección, unido a los dolores de la Bienaventurada Siempre e Inmaculada Virgen María, pidiendo perdón por todos los pecados, todas las ofensas, insultos, sacrilegios, proferidos al Divino Rostro.

Que comulguen todos los primeros jueves de cada mes, durante todos los años, hasta la próxima Venida del Señor, haciendo veinte minutos de reparación, dando gracias a Dios, pidiendo la conversión de Rusia.

Todos los que adoren la Santa Faz y hagan esta Comunión reparadora recibirán la gracia de morir en la santidad.

La salvación del mundo está en hacer lo que se ha dictado en este mensaje.

12 de diciembre de 1.969

Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz

Hijos míos, cuando beséis el Divino Rostro de Jesús diréis: Adorable Faz de Nuestro Señor Jesucristo, vilmente ultrajada por mis pecados, concédeme la fuerza necesaria para defenderte con la vida.

14 de diciembre de 1.969

En este día, Santo Domingo de Guzmán pidió que se entronizara lo antes posible la Santa Faz en el Sagrado Lugar del Lentisco.

15 de diciembre de 1.969

La Santa Faz

En verdad, en verdad os digo, que todos los que habéis adorado mi Divino Rostro con fe, humildad, compasión y hayan meditado mi Pasión, Muerte, considerándose culpables de mi Muerte, os prometo infinitas gracias y no os abandonaré nunca. Os prometo que veréis mi Divino Rostro por toda la Eternidad.

Debéis rezar muchos rosarios de Padrenuestros, adorar mi Faz, hacer el Viacrucis, comulgar todos los primeros jueves de todos los meses, durante todos los años hasta mi próxima llegada a vosotros, que será muy pronto, y tendréis una paz inalterable. Satán quedará totalmente atado por toda la eternidad. No volveréis a sufrir más ni enfermedades, ni nada que os duela, porque el pecado quedará barrido para siempre de las almas.

15 de diciembre de 1.969

La Inmaculada Concepción

Mi Divino Hijo os ha dicho que quien pidiere gracias por mi mediación, las recibirá. Y Yo os digo que quien no adorare la Faz de mi Divino Hijo, Yo no le oiré.

15 de diciembre de 1.969

El Sagrado Corazón de Jesús

Hijo mío: Quien adorare mi Divino Corazón y no adorare mi Divino Rostro, no tendré compasión de él, pues quien adore el corazón adora todo el cuerpo. Quien adorare mi Corazón y mi Faz y despreciare la Eucaristía, Yo no le oiré.

Mi Divino Rostro es la medalla que todos pueden ofrecer para alcanzar las gracias.

17 de diciembre de 1.969

La Santa Faz

En verdad, en verdad os digo, que todos los que adoren mi Divino Rostro, lo contemplarán por toda la eternidad, y quien lo ultrajare, no volverá a verlo.

1 de enero de 1.970

La Santa Faz

Hijos míos: os encamináis a la santidad, porque el que adorare mi Rostro recibirá la gracia de la santidad, y todo lo que pidáis a mi Madre después de adorar mi Rostro, Ella os lo concederá.

1 de enero de 1.970

El Padre Eterno

Hijos míos: Esta adoración del Rostro Divino de mi Hijo, la tenía preparada antes de la creación del hombre, porque ya estaba en mi mente.

Hijos míos: Quien adorare el Divino Rostro de mi Hijo recibirá mi bendición y aplacaré la ira que tengo preparada para el mundo.

Hijos míos: No olvidéis que deseo que adoréis el Divino Rostro de mi Hijo.

2 de enero de 1.970

El Sagrado Corazón de Jesús

Hijo mío: Por las ofensas que recibe mi Divino Rostro, mi Corazón sangra. Todas las personas que adoren mi Divino Rostro recibirán de mi misericordioso Corazón gracias para alcanzar la vida eterna.

4 de enero de 1.970

Santa Teresita del Niño Jesús

Todo el que lleve el sobrenombre de la Santa Faz muere en la santidad, por la gracia de Jesucristo y la mediación de María, vuestra Madre.

22 de enero de 1.970

El Padre Eterno

¿Por qué se obstinan en no poner en este Sagrado Lugar el Santo Rostro de mi Hijo, cuando es mi voluntad?

Hay quien dice que en el Crucificado está todo. ¿Acaso, en el Señor Crucificado no está el Corazón, y sin embargo se estableció la devoción al Sagrado Corazón de Jesús cumpliendo mi voluntad? Del mismo modo quiero que se cumpla la Adoración al Divino Rostro de mi Hijo.

Difícilmente alcanzará el Paraíso celestial quien no estimare la Adoración a la Santa Faz. Os bendigo. Arrodillaos todos.

El motivo de poner el Santo Cristo no es obstáculo para que también se ponga la Santa Faz. Os bendigo nuevamente.

Hijos míos, tened caridad. Invocad a la Virgen, mi amada Hija, para que triunfe la adoración de la Santa Faz. Os bendigo nuevamente, porque os quiero a todos. (El Padre Eterno pidió el cuadro de la Santa Faz, lo tomó en sus manos y lo besó).

2 de febrero de 1.970

(día de la Entronización de la Santa Faz en El Palmar)
A las 6,14 de la tarde, hubo una danza del sol. En él aparecieron la Santa Faz y la Virgen de Coromoto. Encima del sol, el Padre Eterno, que dijo:

Hijos míos, esta obra es mía. Os bendigo.

2 de febrero de 1970

A las ocho de la tarde, después de hacer el Viacrucis, se colocó la Santa Faz de Nuestro Señor Jesucristo en el lugar del Lentisco, haciéndose inmediatamente después una solemnísima adoración de la Santa Faz.

El Señor

Hijos míos: Os agradezco que hayáis venido a este Sagrado Lugar contemplando mi Pasión, por la que habéis sacado muchas almas del Purgatorio, y se han convertido en el mundo muchos pecadores, y ha habido curaciones en el mundo por vuestros ruegos unidos a mi Pasión. Siempre que vengáis, adorad mi Divino Rostro, en el que se refleja los tormentos que padecí por vuestros pecados para llevaros a la Vida Eterna con mi Padre.

2 de febrero de 1.970

El Padre Eterno

Hijos míos queridos: Todos los honores que hacéis a mi Divino Hijo, a Mí me lo hacéis, y todo lo que ofrecéis por medio de Él, Yo lo acepto, y todo lo que pidiereis en su nombre, Yo lo concedo.

Hijos míos: Contemplad la Santa Faz de mi Divino Hijo, meditad su Pasión. Por vuestra salvación murió en la cruz, y tened compasión de los sufrimientos que pasó siendo justo.

Os digo, hijos míos, que siempre que adoréis el Rostro de mi Unigénito Hijo, Yo me mostraré misericordioso con todos vosotros y mi ira se aplacará.

2 de febrero de 1.970
(en una casa particular)

La Inmaculada Concepción

Estoy muy contenta que se haya colocado el Divino Rostro de mi Hijo. Caerán muchas gracias para aquellos que le adoren.

5 de febrero de 1.970

El Señor

Pronto la humanidad verá mi Rostro Glorioso y quedarán maravillados en mi Segunda Venida.

¡Ay! ¡Ay! Si todo el mundo adorara mi Rostro, ¡cuánto cambiarían las cosas! Mas, se hace lo contrario: despreciarlo.

8 de febrero de 1.970

El Señor

Hijos míos: Cada vez que desagraviáis mi Divino Rostro, mi Corazón se llena de misericordia y convierte a muchos pecadores.

Hijos míos: Procurad tener todos el Divino Rostro en casa. Os prometo que, en donde se hallare, entrará la paz y caerán abundantes gracias en el hogar.

Prometo, en la hora de entregar su alma a Mí, mostrarme lleno de misericordia, ya que mi Padre quiere la devoción a mi Divino Rostro para salvar a la humanidad.

Siempre que tengáis atribulaciones, problemas, estéis en apuros: Adorad mi Divino Rostro y mi Madre rogará por vosotros, ya que Ella, con los que adoran mi Sagrada Faz, se muestra llena de gran amor hacia sus hijos y no les niega su socorro.

Concederé gracias sobreabundantes a todos los que la adoraren y la extendieren por todo el mundo.

20 de febrero de 1.970

La Santísima Virgen

No permitáis que profanen el Divino Rostro de mi Hijo: es el camino para llegar al Padre Celestial.

12 de abril de 1.970

La Santísima Virgen del Carmen

Hijo mío: Me dirijo a vosotros como Madre de Jesús y vuestra, para deciros que meditéis, con el corazón y puestos en mis manos, el saludo que me hacéis en la Salve. Meditad especialmente en la parte que decís: “Muéstranos a Jesús”. A eso vengo, a mostraros a mi Divino Hijo Jesús, y os lo muestro en su Divina Faz desfigurada, maltratada, ensangrentada, escupida, que se hizo Víctima para ofrecerse a vuestro Padre Celestial para purificaros de vuestros pecados y redimiros para la vida eterna.

Os digo que los que aún no comprendéis el lugar que debe ocupar mi Divino Hijo, adoréis su Divina Faz para consolar mi Dolorido Corazón, para que algún día sepáis hacerlo, porque se lo debéis hacer por ser Dios vuestro Redentor.

Hijos míos: cuando no comprendáis lo meritorio que es adorar la Santa Faz de mi Divino Hijo, pensad lo siguiente: Voy a adorar la Divina Faz de Nuestro Señor Jesucristo para alegrar el Corazón Inmaculado y Dolorido de mi Madre, la Virgen Santísima. De esta forma comprenderéis que soy canal para ir a Jesús vuestro Salvador y Rey del Universo por voluntad del Padre Celestial.

28 de mayo de 1.970

El Señor

Hijos míos: Estoy aquí entre vosotros: venid y adoradme. Llevad siempre esta moneda de mi Sagrada Faz. La haréis del mismo material que el Santo Escapulario de mi Madre. Así llevaréis la protección de mi Santa Madre y la Mía, y pondréis las palabras: "Mostradnos, Señor, vuestra Faz, y seremos salvos". Lo llevaréis siempre colgado al cuello.

Estará compuesto el Escapulario: Primero, la parte delantera, mi Divina Faz; la parte trasera tendrá dos Corazones: el Mío y el de mi Santísima Madre.

A los que mueran con él, les prometo llevarlos, por mediación de mi Madre, a la felicidad eterna, en el mismo momento de dejar este mundo, y les prometo conservar a su familia firme en la fe. Llegará un día en que, con este Escapulario, tendréis que dar testimonio contra los enemigos, y algunos sufriréis por enseñar mi moneda, pero mayor será la gracia que alcanzaréis en la vida eterna. No demoréis en llevar este Escapulario, pues mi Madre se alegrará mucho, pues Ella está más contenta estando los dos siempre juntos: Madre e Hijo. (Impuso al vidente este Escapulario, bendijo y se fue).

15 de junio de 1.970

El Sagrado Corazón de Jesús

Hijos míos: Si os fijáis bien en la expresión de mi Divino Rostro, llegaréis a comprender lo misericordioso que es mi Sacratísimo Corazón. El espejo de mi Corazón es mi Rostro; por Él sabéis que tengo un Corazón humilde, misericordioso, grande, capaz de meter a todos los cristianos; llegando a amar hasta derramar la última gota de sangre por todos los hombres. ¿Cabe más amor que la entrega total por el amado, en el cual estaban todos los hombres? Fijaos bien en mi Rostro: ensangrentado, abofeteado, empolvado y agrietado, por los insultos que recibí de los impíos. Pensad por un momento: ¡Cómo estaría mi Corazón, de dolor, de angustia y sufrimiento...! Mas, por eso, os digo que reparéis mi Divino Rostro para consolar mi Dolorido Corazón. Hijos míos, siguiendo este camino, llegaréis a amar intensamente la Eucaristía. He ahí el derroche de mi amor: Dar mi Cuerpo a comer y mi Sangre a beber, para alimentar a las almas y alcancen la felicidad eterna.

Hijos míos: ¿Sabéis lo que causó más dolor a mi Santísima Madre? Pues fue el ver mi Rostro desconocido, falto de la hermosura que Ella tantas veces había acariciado con sus santas manos. ¡Le produjo tal dolor en su Inmaculado Corazón, ver el Rostro hinchado...! Más parecía un leproso que su Hijo. Y ¿sabéis cual fue el mayor gozo que recibió después de mi Pasión mi Santísima Madre? Fue mi Rostro Glorioso, en el cual se veía mi Divinidad. Pues cada vez que reparéis mi Divino Rostro, consoláis el Corazón Inmaculado y Dolorido de mi Santísima Madre, y cada vez que se desprecia mi Rostro, mi Madre recibe una puñalada en su Corazón.

6 de agosto de 1.970

La Santísima Virgen del Carmen

Hijo mío: No es necesario tener que decir que hay que reunir las condiciones que mandan la Ley Divina y los mandamientos de la Iglesia. Precisamente, todos los que lleven este Escapulario, tendrán siempre perfecto conocimiento para cumplir los mandamientos; pues, por este medio, mi Divino Hijo incrusta en sus corazones la imagen de su Rostro, de tal manera que el enemigo no puede resistir la Luz del Altísimo, y decide retroceder; por lo cual, todos los que llevan este Escapulario se van perfeccionando, llegan a amar más intensamente a la Eucaristía, ya que la Santa Faz es espejo de la Eucaristía.

7 de agosto de 1.970

El Sacratísimo Corazón de Jesús

Para que lleguéis, hijos míos, a comprender el gran amor, la misericordia y la entrega total de mi Divino Corazón, es necesario que os fijéis detenidamente en mi Divino Rostro, espejo de mi Corazón.

Cuando lo veis abofeteado, acardenalado, ensangrentado y escupido, pensad: ¡cuánto sufrió en lo más profundo de su Corazón mi Divino Redentor, y cuánto amó a sus hijos!

Cuando lo veis lleno de resplandor y glorioso, pensad: ¡Mi Divino Salvador me ha perdonado, pues he visto en su Rostro reflejado el perdón que le salía de su Corazón!

Hijos míos: (refiriéndose al Escapulario de la Santa Faz) tenéis ahora un Escapulario digno de héroes, pues llegará un día que seréis perseguidos, ya que muchos no admitirán la devoción a mi Divino Rostro, ni a mi Sacratísimo Corazón, ni al Inmaculado Corazón de la Virgen María, Madre mía y vuestra, pero vosotros tendréis que dar testimonio con él.

Hijos míos: amad con todos vuestros corazones mi Divino Rostro, y conseguiréis comprender la misericordia que derrama copiosamente mi Sacratísimo Corazón; y entonces sólo pensaréis en recibirme en la Eucaristía, que es donde se centra todo el amor de un Dios, que se ha entregado a la muerte de Cruz, y que no conforme aún, ha querido quedarse en el Pan y el Vino, para ser alimento de sus hijos.

Y si a todo esto le unís el inmenso Corazón de una Madre, que vela por vosotros, y constantemente va pasando a sus hijos por su Corazón para purificarlos y poder entregármelos... No os puedo dar más, porque os lo he dado todo. Así que, el que quiera salvarse tiene el camino trazado por su mismo Dios, que no quiere que se condene ningún hijo.

No dejéis nunca estas tres Comuniones reparadoras. (Estas tres Comuniones reparadoras son: A la Divinísima Faz de Jesús, el primer jueves de cada mes; al Sacratísimo Corazón de Jesús, el primer viernes de cada mes; al Inmaculado Corazón de María, el primer sábado de cada mes).

Hijos míos, oíd bien: los que empiezan a no tomar en consideración la devoción a mi Divino Rostro, irán encaminándose a no tener en consideración la devoción a mi Sacratísimo Corazón. Llegarán a lo que es peor: a despreciar la Eucaristía; pues estas devociones son medios que Yo, en un alarde de amor, he puesto como golosina a mis hijos, para que coman el Pan de Vida, que es la Eucaristía.

9 de agosto de 1.970

El Padre Eterno

¿Queréis ofrecerme todos los días la Santa Faz de mi Hijo, para retener el brazo que tengo dispuesto a dejar caer sobre la humanidad? Hijos míos, debéis saber que todo cuanto me ofrecéis por la Sagrada Faz de mi Hijo, se convierte en ofrenda infinita. Hijos míos, procurad todos los días ofrecerme la Sagrada Víctima, oyendo todos los días la Santa Misa y recibiendo a mi Hijo en la Eucaristía.

20 de agosto de 1.970
El Padre Eterno

Hijos míos: En los días terribles que vendrán a la humanidad, la Sagrada Faz de mi Divino Hijo será verdadero paño de lágrimas, porque mis verdaderos hijos se ocultarán tras Ella. Será, la Santa Faz, verdadera ofrenda para que Yo aplaque los castigos que enviaré a la humanidad.

En las casas donde se hallare, habrá luz para poder librarse del poder de las tinieblas. En los lugares familiares donde esté la Sagrada Faz de mi Hijo, daré orden a mis ángeles para que los señalen y sean mis hijos preservados de los males que caerán sobre esta humanidad ingrata.

Hijos míos: haceos todos verdaderos apóstoles de la Santa Faz, y extendedla por todas partes. Mientras más extendida esté, menos será la catástrofe.

3 de septiembre de 1.970

San Pío X

Hijos míos: Si se hubieran seguido mis instrucciones de extender la devoción de la Santa Faz por todo el mundo, se hubieran evitado las dos Guerras mundiales.

Yo di las instrucciones necesarias para que, en todas las iglesias, conventos, y en las casas de los familiares cristianos, presidiera la Santa Faz. Mas, no se extendió según yo indiqué, pues la extensión fue muy reducida, y al no estimarse esta gran devoción al Rostro de Cristo Jesús, el Padre Eterno se enojó con la humanidad y permitió las dos terribles Guerras al mundo.

Nuevamente el Cielo está pidiendo que se extienda la Santa Faz, que se le adore, y que presida lugares destacados en las iglesias, en los conventos, en las casas de los cristianos. Esta extensión, si se hace, evitará la tercera gran Guerra a la humanidad, que será espantosa y terrorífica. Mas, si se atiende a la extensión, por todos los lugares del mundo, de la Santa Faz, el Padre Eterno se aplacará, pues contemplará el Rostro de su Divino Hijo desfigurado, y tendrá compasión de la humanidad; pues en el Rostro de Cristo está toda la humanidad.

Os aseguro que todos los que extiendan esta devoción, serán recompensados, de forma grandiosa, en esta vida y en la otra.

Hijos míos: procurad que, en todas vuestras cartas, vaya la efigie del Salvador de la humanidad. Es también buena forma de extenderla. Y a todos los que venís aquí con fe, os pido que llevéis siempre, cuando estéis orando en este Sagrado Lugar, la Santa Faz en el pecho, de forma grande, externa, para dar testimonio de Cristo Jesús.

4 de septiembre de 1.970

El Padre Eterno

Hijos míos: por la devoción y la adoración que habéis tenido a la Santa Faz de mi Divino Hijo, han salido del Sacratísimo Corazón del Él, rayos luminosos que han estampado su Santa Faz en vuestros corazones, y ahora Yo, como Padre, al contemplaros y ver el Rostro de mi Hijo en vosotros, no os puedo negar nada, porque es a mi Hijo a quien veo.

Pedid siempre que la Sagrada Faz de mi Hijo se grabe en vuestros corazones.

23 de septiembre de 1.970
El Padre Pío de Pietrelcina

Hijo mío: Yo fui un verdadero amante de la Santa Faz de Nuestro Señor Jesucristo. Los grandes devotos de la Santa Faz tienen una gloria incomparable. Están más cerca de Jesús, contemplando su Rostro Glorioso. Todos los verdaderos devotos de la Santa Faz recibirán gracias sobreabundantes para alcanzar la santidad; la cual, la lograrán siempre unidos a la Cruz del Divino Maestro; sin cruz no hay santidad. Hay que crucificarse junto a Jesús, e implorar a la Madre de Dios que ruegue incesantemente por todos.

Los que extiendan la devoción a la Santa Faz serán recompensados de forma singular en la Patria celestial, y aún en la patria terrenal.

Hijo mío: imita a los grandes adoradores de la Santa Faz, y sobre todo a Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz, la que más amó a la Santa Faz; por eso ocupa un lugar preeminente junto a Jesús.

29 de septiembre de 1.970

El Arcángel San Miguel

Hijos de España: Procurad tener todos la Sagrada Faz de Jesús, pues pronto iremos a señalar las casas para que sean preservadas del castigo. Ante la Sagrada Faz, el enemigo retrocede, como retrocedió en la rebelión de los ángeles. ¿Sabéis qué llevaba yo en la mano izquierda contra Satán? El Rostro Glorioso de Cristo, ante el cual cayó vencido y se precipitó al abismo. Vengo con la espada por seguir la tradición, mas yo nunca usé espada, sino el Rostro de Cristo. ¡Qué mayor espada que ésta! La espada es símbolo de poder; por eso, la Iglesia católica me la pone en la mano derecha, y para que me reconozcan vengo con ella. (Dice que llevaba la Santa Faz en la mano izquierda, porque en ella se le representa llevando el escudo).

8 de octubre de 1.970

El Señor

Ofreced al Padre siempre mi Divina Faz, y Él se apiadará de vosotros.

Os pido a todos que adoréis mi Divino Rostro y que presida vuestros hogares, para que el Padre Celestial os colme de gracias y perdone vuestros pecados. Prometo solemnemente que todos aquellos que extiendan la devoción a mi Divina Faz serán preservados del castigo de la humanidad, y si padecieren algo en el castigo, será para morir mártir y alcanzar la santidad. Además, recibirán luz para los días de confusionismo terrible que se aproxima a la Santa Iglesia. Mas, todos deben venir a Mí por mediación de mi Madre la Virgen Santísima.

Os aseguro, en verdad, en verdad, que los que extiendan la devoción a mi Divina Faz, recibirán la gracia de que ningún familiar suyo sea condenado eternamente y los que estén en el Purgatorio saldrán rápidamente.

Decid a la humanidad que mi Padre Celestial ha dicho que el que se oponga a la extensión de la devoción a mi Divina Faz, quedará como ciego para comprender los misterios de Dios e irá dando tropezones tras tropezones hasta caer en el abismo. Dice mi Padre que mi Divino Rostro representa a Él.

Prometo asimismo a todos aquellos que no comprendan esta devoción y hayan rogado incesantemente a mi Santísima Madre pidiendo luz, la recibirán.

25 de octubre de 1.970

Cristo Rey

Para comprender el fuego de mi Corazón, hay que adorar mi Divino Rostro. Mi Sagrado Corazón proyecta con rayos su amor en mi Divina Faz.

5 de noviembre de 1.970

El Señor

Mis queridos hijos: Mirad mi Rostro lleno de sangre, de sudor, de salivas, de cardenales. Imaginaos, entonces, cómo está mi Sagrado Corazón. Por mi Divino Rostro conoceréis hasta qué punto os he amado. En Él se refleja mi Corazón oprimido, mi Corazón exprimido, mi Corazón triturado por los pecados de la humanidad.

30 de noviembre de 1.970

El Señor

(El Señor viene riendo y a las palabras del vidente: ¡Qué pocas veces vienes riendo! ¡Si vieras la alegría que me da! El Señor dijo:)

Río porque estoy junto a vosotros, que estáis honrando a mi Santísima Madre en este día hermoso. (El vidente le pregunta: ¿Así veremos tu Rostro en el Cielo?) No, hijos, será infinitamente más resplandeciente, más hermoso, más grande. Si os dierais cuenta, estaríais siempre pensando en venir a ver mi Rostro Glorioso en los Cielos. Es la Luz del Cielo. Todos aquellos que alcanzan el Paraíso celestial, al contemplar mi Rostro Glorioso, ven la Divinidad; ahí se rompe el velo de los misterios. Pero, para llegar a esa dicha, hay que reparar mi Rostro de pasión, mi Rostro dolorido, mi Rostro abofeteado, mi Rostro ensangrentado. Si Yo ahora quisiera mostraros mi Rostro Glorioso, todos vosotros caeríais muertos. No hay humano que resista este resplandor. Hubo una persona que, ya en la tierra, tuvo la dicha de verme con el Rostro Glorioso tal como lo tengo en el Cielo; y esa persona es mi Santísima Madre, porque le plugo al Padre Celestial. Pues, mis apóstoles, en la transfiguración del Tabor, no llegaron a ver mi Rostro completamente glorioso, pues hubieran muerto.

Hijos míos, pensad siempre en contemplar mi Rostro Glorioso y así no pecaréis, pues el que verdaderamente desea ver a su Dios, recibe grandes fuerzas para combatir al enemigo.

(Luego, refiriéndose a la Santísima Virgen, añadió:)

La mayor adoradora de mi Rostro. La que con más amor lo besaba y lo acariciaba. Mi Madre pasaba las horas y las horas contemplando mi Rostro; lo mimaba, lo acariciaba como ninguna madre, porque sabía que era su Dios. Imitad a mi Santísima Madre y, al menos, llegaréis a adorar un poco mi Rostro.

1 de enero de 1.971

El Padre Eterno

Mira hacia dentro para encontrar el Rostro de Jesús Misericordioso en tu alma.

16 de enero de 1.971

La Santísima Virgen del Carmen

Hijos míos: tened presente siempre que si queréis ser librados de los ataques de Satán, el mejor medio para que él retroceda y se derrita, es teniendo delante, en vuestro pecho, el Divino Rostro de mi Hijo. Ante Él, el enemigo no puede seguir adelante, pues la Luz de mi Hijo lo derrumba. Cuando Satán se disfraza, aparentando ser Jesús o ser Yo, vuestra Madre, y tenéis puesto externamente el Rostro de mi Hijo, inmediatamente él desaparece, porque él es soberbio y no puede soportar la majestad de Dios.

Hijos míos, quisiera que vuestras mentes comprendieran el valor que tiene llevar este Santo Escapulario externamente en este Sagrado Lugar.

12 de febrero de 1.971

El Señor

¿Acaso es ridículo que llevéis el Santo Escapulario externamente, dando testimonio de vuestra fe? ¿Acaso Satán puede insistir tantas veces en que llevéis este Santo Escapulario? cuando precisamente este Escapulario es para expulsar a Satán. Mirad, hijos míos, este Escapulario es una fuerza terrible que el enemigo no puede soportar. Es necesario que todos lo llevéis externamente.

Os advierto: desde hoy en adelante, aquellos que estén en este Lugar asiduamente y no lleven externamente este Santo Escapulario, correrán el peligro de ser señalados por Satán, al cual le daré libertad para que así lo haga. Mirad, que el que lleve la señal de la Bestia sufrirá terriblemente.

Hijos míos: son innumerables los que están en el Cielo por causa de las santas cruzadas. Todos ellos portaban banderas con mi señal y la de la Virgen Santísima, y se enfrentaban a los enemigos, sin reparar a que iban a perder sus vidas corporales.

Ha llegado el momento de tener valor y de servir de mofa, si es preciso, en defensa mía. Mirad, que es mi Rostro, mi Sagrado Corazón y el de mi Madre Santísima. En estas tres reparaciones está la salvación del mundo.

Mirad, hijos míos, que estamos en los últimos tiempos, que tenéis que andar con humildad y sumisión. Yo os prometo solemnemente que todos aquellos que vengan a este Sagrado Lugar con el Santo Escapulario de mi Divina Faz y de los Sagrados Corazones externamente colocado en sus pechos, les haré las mayores gracias, les mitigaré los castigos del Cielo y pondré paz en sus hogares. Valor, hijos míos, ¡adelante con vuestra fe! Llevad siempre el Santo Escapulario dando testimonio de Mí y de vuestra Madre. Aquellos que propaguen el llevar este Escapulario, les colmaré de gracias sobreabundantes y su corona será mayor en el Reino de los Cielos.

15 de febrero de 1.971

La Santísima Virgen del Carmen

Es también mi deseo que todos tengáis siempre colgado en vuestros pechos el Santo Escapulario de mi Divino Hijo Jesús, con su Sagrado Corazón y mi Corazón Inmaculado.

Multiplicad estos Santos Escapularios.

Mirad, el Arcángel San Miguel, en su escudo, llevaba estampado el Divino Rostro de Jesús para combatir a los ángeles rebeldes. Imitad a San Miguel.

26 de septiembre de 1.971
(en la catedral de Turín, Capilla de la Sábana Santa)

El Señor

Hijo mío: transmite a la humanidad que este es mi auténtico retrato: el Santo Sudario de Turín.

Que el mundo reconozca este sagrado misterio: Este es el retrato de mi Cuerpo. Resplandeciendo mi Sacratísima Faz. Que el mundo se dé cuenta que esta es la hora de la Sagrada Faz. Es por lo que deseo su adoración y veneración en todos los lugares del mundo, para que sea aplacada la ira del Eterno Padre, al recrearse en la Faz de su Ungido. Al meditar mi Sacratísima Pasión delante de mi Divina Faz, el corazón siente más cerca la redención y las gracias son sobreabundantes.

Italianos, franceses, portugueses, españoles, acudid al Sagrado Lugar del Palmar de Troya, en España, donde se venera una copia de mi Sagrada Faz, por la que caerán abundantes gracias a la Iglesia y al mundo. A todos los que les llegue este mensaje, les pido extiendan la devoción a mi Sagrada Faz por todas partes, la propaguen y se hagan apóstoles de la Sagrada Faz, los cuales brillarán más en el reino del Padre y serán los que verán mi Rostro con más luz en la eternidad.

2 de febrero de 1.974

La Santísima Virgen María

Mis queridos hijos: Gracias a todos vosotros, los que habéis venido a este Sagrado Lugar, en este día solemnísimo en que se celebra el cuarto aniversario de la colocación solemnísima de la Santa Faz de mi Divino Hijo, de esta Santa Faz, que es el sol para iluminar a toda la humanidad, de esta Santa Faz que irradia la luz a todos los hombres de buena voluntad extendidos por todas las tierras.

Por un designio expreso de la Augusta Trinidad, fue pedido entronizar, en este sagrado Monte, la Divina Faz de Cristo Jesús, Rey de reyes.

¡Cuántas bendiciones ha recibido este lugar y sus devotos, desde que fue entronizada la Sagrada Faz! Y ¡cuánto ha retrocedido el enemigo infernal!

Hijitos míos: ¡Qué horror y qué pánico tiene Satán a la Divina Faz! No os lo podéis imaginar. Por eso, está garantizado aquí, dentro de estas verjas, el que Satán obre con menos poder. Y de ésto, muchos no quieren darse cuenta. Mirad y observad que, cuando oráis aquí, oráis ante el Espejo de la Divinidad, esa Faz Sacratísima que os enseña la dolorosa Pasión para vuestra salvación.

Hijitos míos queridísimos: Defended este Sagrado Lugar contra las embestidas del Dragón infernal. Proteged esta Sacratísima Faz, que es y será la Luz del mundo. Desgraciadamente, no todos comparten esto que os digo.

Hijitos queridísimos: Ya veis cómo se ora y cómo se hace penitencia y sacrificio ante esta Sagrada Faz. Y así, el Eterno Padre aplaca su cólera. Y así, el Eterno Padre deja de ver muchas cosas que hay en el mundo, porque sus ojos se centran en la Faz de su Ungido. Dichosos vosotros, los que estáis aquí celebrando este acontecimiento; porque es un acontecimiento muy grande el aniversario de la entronización de la Sacratísima Faz de Cristo Jesús. No es un día cualquiera; es un día solemnísimo, porque compete al bien de las almas de las distintas naciones que van viniendo a este Sagrado Lugar.

Esta Santa Faz, que es adorada y venerada en este Lugar, está siendo extendida por todos los rincones de la tierra. En muchos países está extendida y preside los hogares de los devotos de este Lugar. Por ese motivo, la ira del Eterno Padre se va aplacando. A vosotros, mis queridos hijos, os corresponde extender más esta dulcísima devoción a la Sacratísima y Serenísima Faz de vuestro Salvador.

Mis queridos hijos, Yo os pregunto: ¿Acaso no veis en la Santa Faz la Majestad de Dios? ¿Acaso no se vislumbra su Omnipotencia? Meditad ante Ella, ante esta Dulce Faz, y veréis las delicias y recibiréis bendiciones y gracias.

Mirad, hijitos míos: Hoy está todo este Sagrado Lugar lleno de ángeles, gozosos, cantando las alabanzas de Dios. Y ¿sabéis dónde se están centrando estos ángeles, adónde están mirando? Están mirando la Sacratísima Faz.

Oh hijitos míos: nunca os daréis cuenta de la importancia de la devoción a la Santa Faz, especialmente en estos últimos tiempos. Un día llegará en que la Sacratísima Faz de Cristo Jesús será vista por toda la humanidad, pero ya gloriosa. Pero, para alcanzar esta gracia, es necesario, antes, reparar su Sagrada Faz ultrajada.

¡Pobrecitos algunos que se apartan de la Santa Faz! ¡Pobrecitos! ¡No saben lo que hacen! ¡No saben las gracias que pierden! Alegraos vosotros y dad gracias al Cielo, porque tenéis la dicha de adorar y venerar la Sagrada Faz en este sacratísimo Monte de Cristo Rey.

Mis queridos hijos, a todos los que estáis aquí: que la Santa Faz de Cristo Jesús penetre en vuestro corazones y quede tan unida a vuestros corazones, que sea prenda de salvación para todos vosotros. ¡Oh hijitos míos: cuánta dicha hay en el Cielo al ver a estos grupos humillados y arrodillados, adorando el Rostro de Cristo Jesús! Bien es verdad que todas las devociones son buenas y sanas y llevan al Cielo. Pero, esta de la Santa Faz tiene un matiz especialísimo por deseo expreso de la Augusta Trinidad. Porque la faz es la representación de la dignidad del hombre, — y Cristo fue ofendido en esa misma dignidad, — por eso, Cristo tiene que ser reparado en esa mismísima dignidad que representa su Sacratísima Faz. La faz es el espejo del alma. Vosotros, como fieles devotos de la Sagrada Faz, tenéis que enjugarla con vuestras oraciones, tenéis que limpiarla, ablandarle el enorme cardenal que tiene, quitarle las espinas. ¿Y cómo? Con la oración y el sacrificio ante su Divina Faz.

Yo os aseguro, mis queridos hijos que, a todos los devotos de la Divina Faz, les será dada una gran luz para comprender los misterios de los últimos tiempos. Yo os lo aseguro maternalmente, mis queridos hijos: que todos aquellos que profesáis amor especial a la Santa Faz, seréis grandemente avisados de peligros y catástrofes, y seréis iluminados especialísimamente; y seréis los que estaréis más cerca del Señor en la Patria celestial. Todas estas gracias tenéis los devotos de la Santa Faz. No las perdáis, mis queridos hijos; que también es fácil perderlas.

Mis queridos hijos: Procurad tener todos los días, en vuestras casas, aunque sea una pequeña oración dedicada a la Divina Faz de Cristo Jesús. Al levantaros, no se os olvide saludarle; y, al acostaros, no se os olvide pedirle la bendición. Y caminando así, llegaréis felices a la Patria celestial.

Un día, no muy lejano, será vista en los cielos de España, la Divina Faz, que será el estandarte del Gran Caudillo del Tajo. Los enemigos de Dios y de España, al ver la Santa Faz, retrocederán y el Caudillo del Tajo triunfará. Es preciso que España se consagre a la Santa Faz de Cristo Jesús, porque altos designios va a preparar esta nación para el apostolado de los últimos tiempos. Y todo esto se alcanzará, con mayor gracia, con esta consagración solemne de España entera a la Santa Faz.

13 de febrero de 1.975

Nuestro Señor Jesucristo

No olvidéis, mis queridos hijos, que ahí está la representación de mi Santa Faz, que quiere decir Luz de Dios para el mundo. La Luz de mi Rostro cubre a la humanidad. Y no olvidéis que mi Sagrada Faz es un parapeto donde tropieza la ira del Padre y se evita que descienda sobre los hijos.

He aquí mi sagrada Faz expuesta en medio del mundo, para recibir la ira del Padre y para dar la Luz a los hombres.

¡Prepárese el mundo a los próximos acontecimientos! ¡Prepárese, y bien preparados, con las armaduras de la oración, la penitencia, el sacrificio, la inmolación! Y acuérdense todos que mi Sagrada Faz representa la Luz Divina que desciende a los hombres.

Los que meditan en las afrentas recibidas en mi Sagrada Faz, no serán confundidos, caminarán en la Luz, serán preservados de las tinieblas futuras. Y así, venerando esta Sagrada Faz, comprenderéis los rayos de amor que brotan de mi Sagrado Corazón. Pero hay que comprender primero las afrentas recibidas en mi Sagrada Faz: el Hijo del Altísimo que expone su Rostro para ser escupido, abofeteado, para servir de mofa, y así aplacar la ira del Padre y salvar a los hombres. Cuando meditéis bien sobre esta Sagrada Faz, comprenderéis perfectamente la entrega de este Sacratísimo Corazón. Los que reciben la Luz de la Faz, penetran en la Luz del Corazón.

Oh hijitos queridísimos, ¡cuántos necios hay en el mundo que rechazan la Luz de mi Rostro, y así no pueden comprender las delicias de mi Corazón! Porque, considerad vosotros: ¿Qué hombre de buenos sentimientos, al contemplar esta Faz dolorida, afrentada, afeada, no recibe un impacto en su corazón y se muere de dolor al ver la Faz de su Cristo acribillada? ¿Qué hombre agradecido a su Dios, al ver esta Faz llena de dolor, de escupitajo, no piensa que ha sido por la salvación de él y de todos los hombres que quieran acogerse a esta suavísima Redención?

13 de febrero de 1.975
(segundo mensaje)

Nuestro Señor Jesucristo

Mi Faz brillará al fin de los tiempos y dará la Luz a los hijos de la Iglesia perseguida, a los hijos de las catacumbas. Cuando llegue el poder del Anticristo, y esta Faz se manifieste al mundo, todos mis hijos perseguidos se sentirán protegidos por la Luz que sale de mi Rostro.

¡Pobre humanidad que rechaza esta Luz, que no sabe que en mi Faz está el espejo de la Patria celestial, que meditando bien la Sagrada Faz se comprende el amor de todo un Dios, que se hace hombre, que se humilla, que sufre, que padece persecución, Crucifixión, y que después resucita para abrir el Cielo a toda la humanidad! ¡Pobrecitos los hombres! ¡Qué necios son! Sólo quieren poseer la tierra por medios materialistas, y no saben o no quieren saber que, para poseer la tierra pacíficamente, hay que adentrarse en esta suavísima devoción a mi Sagrada Faz. Cuando mi Sagrada Faz sea expuesta a la veneración de toda la humanidad, cuando todos mis enemigos me reconozcan como Rey, al contemplar esta Faz, entonces vendrá la solución para los problemas del mundo. Por otro camino, no lo busquen, pues no lo encontrarán. Que la Luz de mi Rostro os proteja a todos vosotros. Que esta Luz permanezca en vosotros hasta el fin de vuestros días y sea vuestro camino a la Patria celestial, donde podréis contemplar mi Faz Gloriosa por toda la eternidad.

Mensajes de la Santísima Virgen María

Mensajes trascendentales
dados por la Santísima Virgen María

(al vidente Clemente Domínguez y Gómez, hoy Papa Gregorio XVII.)




30 de diciembre de 1.969

La Inmaculada Concepción

“Debes tener energía para defender los mensajes que te he encomendado: la adoración de la Santa Faz, el Viacrucis, el Rosario de Padrenuestros, la Comunión reparadora de los primeros jueves. Está la salvación del mundo.”

11 de febrero de 1.970

Nuestra Señora de Lourdes

“Hijos míos: estoy muy contenta con todos vosotros, y más en estos momentos que rezáis el Santo Rosario de Padrenuestros, que es el que más me alegra y me llena de gozo y salva muchas almas.”

22 de febrero de 1.970

La Santísima Virgen María

“Estoy muy contenta con vosotros porque habéis hecho el Viacrucis. Las oraciones de noche son las que más agradan a mi Hijo Jesús, porque es cuando más se le ofende por las impurezas. Tened todos cuidado; no iros nunca al lecho en pecado mortal.”

24 de febrero de 1.970

La Santísima Virgen María

“Hijos míos: ¿Por qué tenéis tan olvidado a mi castísimo Esposo, cuando él vela también por la Iglesia, y él es el Padre de la Iglesia, ya que, al ser Padre adoptivo de Jesús, es Padre de la Iglesia también?

Hijos míos queridos: acordaos siempre de San José, varón castísimo. Os pido que hagáis lo posible por poner en este Sagrado Lugar una imagen digna de mi castísimo Esposo; y si alguien dijere que no es ésta mi voluntad, es que a mí tampoco me quiere, pues el que no es devoto de San José, tampoco es devoto mío.”

12 de abril de 1.970
Palmar de Troya

La Santísima Virgen del Carmen

“Hijo mío: Me dirijo a vosotros, como Madre de Jesús y vuestra, para deciros que meditéis, con el corazón, y puestos en mis manos, el saludo que me hacéis en la Salve. Meditad especialmente en la parte que decís: «Muéstranos a Jesús». A eso vengo, a mostraros a mi Divino Hijo Jesús, y os lo muestro en su Divina Faz desfigurada, maltratada, ensangrentada, escupida, que se hizo Víctima para ofrecerse a vuestro Padre Celestial para purificaros de vuestros pecados y redimiros para la vida eterna.

Os digo que, los que aún no comprendéis el lugar que debe ocupar mi Divino Hijo, adoréis su Divina Faz para consolar mi dolorido Corazón, para que algún día sepáis hacerlo, porque se lo debéis hacer por ser Dios vuestro Redentor.

Hijos míos: cuando no comprendáis lo meritorio que es adorar la Santa Faz de mi Divino Hijo, pensad lo siguiente: Voy a adorar la Divina Faz de Nuestro Señor Jesucristo para alegrar el Corazón Inmaculado y Dolorido de mi Madre, la Virgen Santísima. De esta forma comprenderéis que soy canal para ir a Jesús, vuestro Salvador y Rey del Universo, por voluntad del Padre Celestial. Os bendigo.”

15 de abril de 1.970

La Santísima Virgen del Carmen

“... Pero os pido a todos vosotros que procuréis todos los días oír la Santa Misa, oración principal de todos los fieles católicos; que recibáis a mi Divino Hijo en la Eucaristía, que vayáis todos los días a visitar a mi Hijo expuesto en la Sagrada Eucaristía en manifiesto, que hagáis el Viacrucis, el Santo Rosario de Padrenuestros.”

2 de mayo de 1.970

La Santísima Virgen del Carmen

“Así me gusta, hijos míos, que tengáis devoción a mi castísimo Esposo que, como Padre de la Iglesia que es, es vuestro padre, al cual le debéis devoción; pero que la devoción no se quede en una simple oración, sino que le imitéis en su castidad, en su pobreza, en su humildad y en su obediencia.

Él fue designado por el Padre Celestial para protegerme y proteger al Niño Jesús, vuestro Salvador. Por eso, él vela por la Iglesia y os acerca a vosotros a Jesús y a Mí, vuestra Madre.”

28 de mayo de 1.970
Palmar de Troya

Estábamos cantando el Salve Madre, y al llegar a la parte “muestra aquí de tu gloria los resplandores”, apareció la Santísima Virgen y dio el siguiente mensaje:

La Santísima Virgen del Carmen

“Como me pedís, os complaceré: Un día, aquí mostraré los resplandores de mi gloria. Ese día está cercano; lo estáis tocando con las manos. Será un día grandioso, lleno de gloria, y podré estar rodeada de todos mis hijos. Muchos de ellos tendrán una visión clara de mi persona; otros verán mi silueta; otros, un gran resplandor, y quedarán sorprendidos, porque se darán cuenta que en él estoy Yo. Pero otros, perversos, me verán y lo negarán; porque el soberbio pone la ciencia por encima de las cosas de Dios, y no se da cuenta que Dios es el Máximo y gobierna todas las cosas, y la ciencia está sometida a Él. Y otros, que querrán seguir su camino de perdición, me dirán: “¡quítate de ahí!”, porque saben que la visión les traerá responsabilidad y tendrán que cambiar de camino; pero su soberbia se lo impide. Pero, los que tengan el alma como niños, me verán y me aceptarán como Madre que soy, y querrán seguir el camino que Yo he trazado. Estos se alegrarán por toda la vida, pues ese día me volcaré de tal forma, que se darán cuenta de las gracias que he recibido de la Augusta Trinidad.

6 de agosto de 1.970

La Santísima Virgen del Carmen

“Hijo mío: no es necesario tener que decir que hay que reunir las condiciones que mandan la Ley Divina y los Mandamientos de la Iglesia. Precisamente, todos los que lleven este Escapulario, tendrán siempre perfecto conocimiento para cumplir los Mandamientos, pues, por este medio, mi Divino Hijo incrusta en sus corazones la Imagen de su Rostro, de tal manera que el enemigo no puede resistir la Luz del Altísimo, y decide retroceder; por lo cual, todos los que llevan este Escapulario, se van perfeccionando, llegan a amar más intensamente a la Eucaristía, ya que la Santa Faz es espejo de la Eucaristía. Os bendigo.”

16 de enero de 1.971

La Santísima Virgen del Carmen

“Hijos míos: tened presente siempre que, si queréis ser librados de los ataques de Satán, el mejor medio para que él retroceda y se derrita, es teniendo delante, en vuestro pecho, el Divino Rostro de mi Hijo. Ante Él, el enemigo no puede seguir adelante, pues la Luz de mi Hijo lo derrumba. Cuando Satán se disfraza aparentando ser Jesús o ser Yo, vuestra Madre, y tenéis puesto externamente el Rostro de mi Hijo, inmediatamente él desaparece, porque él es soberbio y no puede soportar la majestad de Dios.

Hijos míos, quisiera que vuestras mentes comprendieran el valor que tiene llevar este Santo Escapulario externamente en este Sagrado Lugar.

Mis queridos hijos: os digo estas cosas porque os amo y porque os tengo en mi Corazón, y no quiero que el enemigo os engañe. Como fe de la autenticidad de cuantas palabras estoy diciendo, os digo: ¡Viva Jesús Sacramentado! Palabras que no puede pronunciar el enemigo.

A todos os quiero: a unos por una cosa y a otros por otra cosa, y a cada uno según sus debilidades. No es que quiera a uno más que a otro, sino de distinta forma. Jamás riño porque no os quiera, sino porque os quiero de verdad, y a todos os cobijo bajo mi Santo Manto. Os bendigo.”

31 de enero de 1.971
Santuario de Nuestra Señora de Covadonga, Asturias.

La Divina Pastora

“Confiad en Mí, soy vuestra Divina Pastora; dejaos conducir como sumisas ovejas, pues Yo, como Madre del Divino Pastor, rogaré por vosotros.”

3 de marzo de 1.971
Santuario de la Medalla Milagrosa, París.

La Santísima Virgen María

“París; no mirarlo: es pasto de llamas. No quedará una piedra en pie.

Hijos míos: Os doy las gracias por haber venido hasta este Santuario de la Medalla Milagrosa, atendiendo a mis deseos. Extended por Francia, por toda Europa, lo siguiente:

... Decid al mundo: Yo soy la Milagrosa. Si me lo pedís con verdadera confianza, Yo conseguiré de la Santísima Trinidad que todos esos castigos sean aminorados. Haced oración y penitencia.

¡España: también tú tendrás que sufrir castigos, pues no eres obediente a la voz de Dios! Mas España, por gracia divina, sufrirá menos, ya que en los españoles hay un gran número de devotos a Mí, y Yo no los abandonaré.

Hijos míos: cuidaos, que el comunismo os acecha. Está infiltrándose en todas las naciones para dar el golpe mortal. Cuidaos de la masonería; ya está en todos los estamentos europeos. Desgraciadamente, ya está infiltrada en España. Hijos míos: haced constante oración y penitencia, pues pocos avisos tendréis ya. El Padre Celestial está a punto para descargar su santa ira sobre la humanidad ingrata.”

5 de marzo de 1.971

La Santísima Virgen del Carmen

“... Siempre estoy con vosotros cuando me invocáis.” ...

21 de marzo de 1.971
Palmar de Troya

La Divina Pastora

“Ovejitas mías, Yo os pastorearé cuando reine el Antipapa, ya que será difícil localizar al verdadero Papa en esa época de confusión.”

25 de abril de 1.971

La Divina Pastora

“Hijos míos: vengo como Divina Pastora para llevaros a todos a Jesús Eucaristía, en esta hora de tinieblas en que tan despreciada está; en esta hora que se niega la presencia real de Cristo en la Sagrada Eucaristía. ¡Oh ovejitas mías! Yo quiero pastorearos; dejaos guiar por Mí. Yo soy vuestra Pastora, Madre del Divino Pastor y Madre de los fieles del Divino Pastor.

Ovejitas mías: acudid con frecuencia a la Sagrada Eucaristía; procurad visitar a la Eucaristía oculta en el Sagrado Tabernáculo; hacedle allí reparación por los ultrajes que recibe; hablad con Él; Él os escucha y os habla cuando humildemente queréis escuchar su voz, aunque no lo oigáis por vuestros sentidos de audición, pero sí en vuestros corazones.

Ovejitas mías: Desagraviad a mi Jesús en el Tabernáculo por los que le reciben indignamente, por los que no doblan las rodillas ante Él, por los que le dan las espaldas, por los que niegan su real y augusta Presencia.

¡Oh, hijos míos! Penetrad en el Sacramento del Amor, humillaos ante Él, contadle vuestros problemas, vuestras dificultades, vuestras alegrías, vuestras tristezas, vuestros buenos propósitos; y antes de que deis un paso para algo, siempre consultadle en el Sagrado Tabernáculo. Él os iluminará.

... Hijos míos: acercaos siempre a la Sagrada Eucaristía con amor, recogimiento, con profundo arrepentimiento de vuestros pecados. Hijos míos, meditad a quien tenéis delante: todo un Dios que baja a la tierra para que lo comáis, bebáis su augusta Sangre y recibáis su gracia. Ante tanto amor, debéis corresponder también con amor.

Mis queridas ovejitas: amad intensamente a Jesús. Mirad: si decís que me amáis, que soy vuestra Madre, y no me agradáis, desobedeciéndome, ¿cómo decís que me queréis? El que a Mí me ama, se encamina a Cristo, y el que ama a Cristo, se encamina al Padre Celestial.

... ¡Oh, hijos míos! Próximamente el Vicario de Cristo, el mártir del Vaticano, Pablo VI, el hijo de mi Corazón, terminará su misión, y después vendrá un Antipapa. Muchos hijos de la Iglesia creerán que el Antipapa es el verdadero Papa; enseñará herejías, destruirá aparentemente a la Iglesia. Muchos dirán: tenemos que obedecer a la jerarquía. Pero Yo estaré hablando con mis hijos y advirtiendo de los desvíos, y os pastorearé.” ...

24 de junio de 1.971

La Santísima Virgen del Carmen

“Hijos míos: Vengo como Madre de Jesús y Madre de vosotros, para recordaros lo abandonado que está Jesús en la Eucaristía. Está muy solo.

Os vuelvo a decir que frecuentéis más la Eucaristía, que oigáis la Santa Misa. Acudid siempre a Misa con gran devoción, el Sacrificio más agradable al Eterno Padre, en el que Cristo se ofrece como Víctima por vosotros.

No olvidéis: el Santo Sacrificio de la Misa es la renovación del Gólgota, en el que Cristo renueva el Sacrificio de la Cruz incruentamente.

¡Oh, hijos míos: tened siempre presente la Sangre derramada de vuestro Redentor, la Sangre Divina que dio como precio por vuestra redención!

... Hijos míos: muchos de los que venís a este Sagrado Lugar, tenéis abandonado a Jesús en la Eucaristía. Algunos os limitáis solamente a la Misa dominical...

Procurad hacer también la visita al Santísimo, especialmente cuando está expuesto de manifiesto...

Así que ya sabéis, hijitos míos: acudid con frecuencia a la Santa Misa y recibid la Sagrada Eucaristía. Os bendigo.”

15 de septiembre de 1.971

La Divina Pastora

“Hijos míos: Yo estaré con vosotros en las duras pruebas. No faltará mi consuelo, mi abrazo y mi santo Manto. Yo os guiaré como Divina Pastora, ¡rebañito querido! Vosotros seguiréis siempre mi báculo, e iréis seguros a buen puerto. Yo soy vuestra Madre, la Madre de vuestro Dios y Madre vuestra. ¿Cómo os voy a olvidar? ¿Cómo os voy a abandonar? si tanto me ha costado el adquiriros como hijos, ¡si me ha costado la Pasión de Jesús! ¡No os puedo abandonar, mis queridas ovejitas! ¡Ovejitas de mi Inmaculado Corazón! ¡Ovejitas queridas! Estad siempre alrededor de vuestra Divina Pastora, vuestra Madre Celestial, que os mima, que os quiere, que os cobija bajo su santo Manto.

Yo, la que estuve al pie de la Cruz, en pie, no desmayada como me pintan; en pie, cumpliendo mi misión de Corredentora, de Mediadora Universal, mi misión de Madre de la humanidad. Allí estaba Yo en el Calvario, en pie, rígida, consciente de mi alta responsabilidad. No os imaginéis a vuestra Madre querida desmayada, no. Nunca estuve desmayada en el Calvario. Sabía cuál era mi misión. Un día antes, Yo le rogué a mi Jesús con estas palabras: “¡Hijo mío, llévame contigo al Cielo, no me dejes en la tierra sola, quiero estar contigo; no quiero que te vayas y me quede sin Ti!” Jesús, el buen Jesús, respondió con estas palabras: “Madre, acepta la voluntad del Padre Celestial. Es preciso que Tú te quedes para cuidar de mi Iglesia. Mi Iglesia necesita una Madre, hasta que ellos ya puedan caminar.” Y entonces Yo, junto con mi Jesús, me ofrecí al Padre como víctima por la humanidad. Yo así le dije al Padre: “Padre mío amantísimo, Yo me ofrezco con mi Jesús para la redención de la humanidad. ¡Ten piedad de ella! Y acuérdate que ha costado el próximo derramamiento de la Sangre de mi Hijo.” Y sentí la voz serena del Padre: “Tu plegaria, mi amada Hija, la he escuchado favorablemente, y te concedo ser la Corredentora de la humanidad, la Mediadora de las gracias. Por Ti pasarán todas las gracias. Serás el Canal hacia Jesús. Todos tendrán que pasar por Ti, hasta llegar a Jesús, mi Mediador.” Por eso, no puedo dejaros solos. Yo os cobijo, Yo os quiero.” ...

23 de septiembre de 1.971
Lourdes

La Santísima Virgen de Lourdes

... “La Iglesia Católica no olvide nunca que, para admitir en sus sagrados servicios y oficios, tiene que exigir las creencias en los sagrados misterios de la Fe católica, la creencia en los sagrados Dogmas y defensa de ellos, y la adhesión inquebrantable y obediencia hasta la muerte al Santo Padre, Sumo Pontífice, Vicario de Cristo, Pastor Supremo de la Iglesia, Jefe Universal de la Cristiandad.

Si no hay ese debido acatamiento, no hay unidad, y entonces, los mismos católicos caen en la herejía. La Iglesia es Una, Santa, Católica y Apostólica. Lo acepten o no lo acepten, sólo hay una Iglesia verdadera: la Iglesia de Cristo, comprada por su preciosísima Sangre derramada en la Cruz, en el Gólgota, transmitida a Pedro y a todos sus sucesores...

Los que verdaderamente queráis ser católicos, tenéis que defender con santa energía: primero, las Sagradas Escrituras, junto con el Magisterio Eclesiástico, y sin olvidar nunca la Santa Tradición, lo que el Espíritu Santo ha ido inspirando a la Iglesia durante veinte siglos.

... El culto a Dios se perfecciona, pero nunca se puede rebajar, ni ridiculizar. A Dios, lo mejor de lo mejor: oro, incienso, mirra, oblación, reverencia y bendita esclavitud a Él, para poder llamarse hijos de Dios.” ...

25 de septiembre de 1.971
Santuario de Nuestra Señora de La Salette

La Santísima Virgen María

“... ¡La humanidad está perdida! Ha caído en la soberbia, en el abandono de las buenas tradiciones. Está dando la espalda a su Madre Celestial: Yo, la Virgen María, Madre de Dios, y Madre de los hombres por la preciosísima Sangre derramada por Jesús en la Cruz. La humanidad camina ciega, regida por inicuos pastores, pastores que no cuidan de las ovejas, pastores que viven en el placer mundano, pastores desviados...

Otra suerte sería la del mundo si los mensajes que di en este Sagrado Lugar hubieran sido escuchados, extendidos y cumplidos. Mas, la mayoría no los creyeron; otros, los combatieron; a otros, no les interesaba.

Aquí, en La Salette, anuncié muchos de los males que habrían de venir a la Iglesia y al mundo. Y se están cumpliendo al pie de la letra, y otros que han de venir últimamente. Se cumplirá hasta la última letra que Yo he pronunciado en este Sagrado Lugar.

Ya se van viendo las cloacas que anuncié en el siglo pasado aquí en La Salette. Los ministros del Señor, muchos de ellos, abandonan el Altar para casarse y vivir placenteramente con una mujer. ¿Acaso creéis que eso no es apostasía? ¡Ay de aquel que ponga su mano en el arado y se vuelva atrás! El que se consagra Sacerdote, queda consagrado según el Orden de Melquisedec, y siempre será Sacerdote. Y después de su muerte, seguirá siendo Sacerdote en el lugar a que haya sido destinado... Ya lloraba Yo, en este lugar, por los males que habrían de venir...

Debéis saber, hijos míos, que la Eucaristía, hay que recibirla dignamente, con respeto, recogimiento, oblación y consagración a Dios. Y la postura digna es de rodillas, doblando las rodillas ante la majestad de Cristo Jesús, que ha dado su vida para la salvación de los hombres; que se da a comer y a beber su Sangre, para extender sus gracias y su misericordia. Aquellos Sacerdotes que administran la Comunión en la postura de pie, o la depositan en la mano en lugar de la lengua, el Reino de Dios no será para ellos, porque pisotean a Jesucristo Sacramentado. Ellos deben exhortar a los fieles a que la reciban de rodillas, y en la lengua depositada, no en la mano, esas manos impuras de los fieles.

Ministros del Señor, Yo os pregunto: ¿Para qué han sido purificadas vuestras manos? ¿Es que acaso vuestras manos son iguales que las de los demás fieles? No. Vuestras manos son sagradas. Y, la Sagrada Eucaristía, solamente pueden tocarla con la mano los Sacerdotes, y aquellas personas que el Cielo directamente las autorice, como ya se dieron casos en Santos de la Iglesia, que no eran Sacerdotes, pero Cristo Jesús les ordenaba.

... La humanidad se acordará para siempre de las palabras que dije aquí en La Salette, a mis videntes en el pasado siglo, porque todas han de cumplirse. Mas, como soy vuestra Madre, a todos los que acudáis a Mí, Yo os protegeré. Siempre estoy repitiendo: os protegeré, os abrazaré, os cubriré con mi santo Manto. Yo os libraré del Enemigo. No andéis turbados por los acontecimientos que han de venir, porque Yo estaré con vosotros en los momentos más terribles. No os faltará vuestra Madre celestial, como no le faltó a Jesús en la Cruz. Fue abandonado de todos, pero a su Madre allí la tenía, como vosotros me tendréis a Mí.

... Yo soy la Omnipotencia suplicante. Dios ha depositado el cetro en mis manos. Yo tengo el poder como Reina del universo. Dios ha ceñido mis sienes con la corona real. Ha depositado en mis manos: en una, un cetro; en la otra, el Rosario, señal de predestinación eterna; a los pies, el mundo.

Acudid a Mí. Yo soy vuestra Madre, por ser Madre de Dios. Soy la Corredentora, la Mediadora universal. Por eso, el Enemigo está furioso contra Mí, ya que Yo llevo a las ovejas hacia el Buen Pastor, Cristo Jesús. Yo soy la Divina Pastora. Asíos todos a mi báculo; vuestro sostén, vuestra firmeza está en mi báculo. Caminad con él y llegaréis a la barca donde habita el Buen Pastor. Ahí quedaréis como ovejitas mansas esperando la Resurrección de la carne, para contemplar, por toda la eternidad, la majestad de Dios.” ...

27 de septiembre de 1.971
Bolonia. Sepulcro de Santo Domingo de Guzmán

Nuestra Señora del Rosario

“Hijo mío: Este mensaje, hay que hacerlo llegar al Santo Padre Pablo VI. Los acontecimientos terribles anunciados con tiempo para la Iglesia, ya están a las puertas. El Vaticano ya está en manos de los masones y marxistas. Hay infiltrados masones y fariseos en la Curia Romana. Son los que obstruyen el camino al Vicario de Cristo.

Es necesario que se sepa bien lo que ha de venir, pues la sangre correrá por la plaza de San Pedro. El comunismo y la masonería están ya manipulando el gran golpe decisivo. El marxismo se apoderará de la Iglesia y se sentará en el trono.

... Es necesario que se restablezca el Latín en la Iglesia, pues las lenguas vernáculas representan a la torre de Babel.

Debe suprimirse la Comunión administrada de pie; pues, ante Dios, todo hombre doblará las rodillas. De ninguna manera se puede depositar la Sagrada Eucaristía en la mano. Es obligatorio depositarla en la lengua.

¡Atención al Sínodo de los Obispos! Será decisivo. De ahí partirán terribles acontecimientos a la Iglesia. Pablo VI es el Sumo Pontífice de la Iglesia. Los Obispos son colaboradores. Pero el Papa es el que tiene la potestad suprema en representación de Cristo Jesús. Que los Sacerdotes conserven el Sagrado Celibato, y no torturen al Papa.” ...

23 de octubre de 1.971

Garabandal. En el descenso en la carretera, se apareció la Santísima Virgen María, bajo la advocación de Mediadora Universal en la Dispensación de todas las Gracias, con hábito blanco, manto rojo, corona imperial y puente plateado en la mano izquierda.

La Santísima Virgen María

“Mi pequeño rebaño: os agradezco vuestra visita penitencial a este Sagrado Lugar de Garabandal. Gracias por vuestra acogida al llamamiento de Jesús. Yo, vuestra Madre, os cobijo bajo mi Manto Celestial, os bendigo de todo corazón, os guío hacia la meta que es Jesús.

Vengo en este momento como Mediadora Universal en la Dispensación de todas las Gracias. Aquí, en mi mano izquierda, traigo un puente, por donde han de pasar los que quieran ir a Jesús. Y por este mismo puente pasan todas las Gracias que vienen de Jesús hacia vosotros.

Yo, la Corredentora, la que estuvo al pie de la Cruz, estoy aquí con vosotros para alentaros y para llevaros a buen puerto. Llevo el timón de la Nave, porque el Señor Jesús así lo ha querido. No es que Él necesite de Mí, sino que así lo ha querido Él que sea. Y este es mi papel de Mediadora, de Corredentora, de Refugio de los hijos de la Iglesia.” ...

16 de agosto de 1.972
Palmar de Troya

La Santísima Virgen María

“Queridos hijos: gracias a todos vosotros por esta vuestra visita a este Sagrado Lugar. Gracias os doy a todos. A todos os bendigo y a todos os cubro con mi santo Manto. Invocadme siempre para que caminéis en rectitud. Llamadme siempre, y Yo estaré con vosotros, y os llevaré a Cristo Jesús. Soy vuestra Madre, vuestra tierna Madre. Yo os cobijo y os mimo, y os encamino hacia Jesús, vuestro Salvador.

Hijitos míos: Rogad mucho en esta hora de confusionismos, en esta hora de las tinieblas, en esta hora de ofuscación. ¡Rogad, rogad, para manteneros firmes en esta hora del poder de las tinieblas! Rogad, para que los enemigos de la Iglesia sean desenmascarados...

Hijos míos: la Nave de Pedro atraviesa por grandes tempestades. Y estas tempestades de ahora son terribles, porque la Nave balancea hacia un lado y hacia otro; y Pedro se ve en el timón, muchas veces, casi solo. Rogad por Pablo VI, para que continúe en el timón de la Nave, y cada día se fortalezca más y desenmascare todos los males que hay en la Iglesia. Esta hora es de borrasca. Próximamente pasará la Iglesia por la hora del eclipse. ¡Terrible eclipse, en la hora en que el cisma estará patente!

Se aproxima la hora de un gran cisma en la Iglesia, que de hecho ya ha comenzado, pero que, próximamente, este cisma será encarnado en un falso Papa. ¡Rogad, rogad!, porque muchos, entendiendo mal la obediencia, seguirán el camino del Antipapa, que está próximo a ocupar la Sede. Tras de ese cisma, tras grandes luchas, tras derramamientos de sangre, tras terribles dolores de parto, vendrá la gloriosa primavera a la Iglesia. Una primavera en la que Cristo reinará en la tierra purificada. En esta tierra que será lavada, purificada, acrisolada por el Padre Celestial.

¡Alegraos, hijitos queridos, alegraos!, porque está próxima la primavera de la Iglesia. Mas, antes es preciso que el Cáliz sea purificado. ¡Alegraos y regocijaos!, porque la primavera está a las puertas con el segundo advenimiento de Cristo Jesús. Mas, es preciso que sufráis la pasión, la dolorosa pasión, a imitación de vuestro Divino Maestro. Poco a poco caminaréis hasta el Gólgota. Seréis elevados en la Cruz, para luego resucitar con Cristo glorioso y reinar con Él. Alegraos de sufrir esta pasión que se os avecina. Bendita pasión que os purificará, que os acrisolará y os dejará blancos como la nieve; y así reinaréis gloriosamente.

Se acerca vuestra pasión. Estáis en los comienzos de la dolorosa pasión, la pasión que le ha tocado a la Iglesia vivir. La Iglesia Católica está sufriendo la pasión, a imitación de su Divino Fundador.

Esta Iglesia peregrina camina hacia el Calvario, a sufrir la Crucifixión. Pero, al igual que su Maestro, resucitará gloriosa. Y vosotros, como miembros de esta Iglesia, tenéis también que pasar por esos dolores, esos sufrimientos propios de la pasión.” ...

8 de septiembre de 1.972

La Santísima Virgen María

... “¡Oh, hijitos queridísimos! ¡Cuán grande es este momento: una Madre rodeada de sus hijos, y sus hijos predilectos, sus hijos elegidos y escogidos! No seréis nunca capaces de comprender este momento, porque los que estáis aquí habéis sido llamados. Nadie está aquí, en este lugar, por mero capricho, sino por voluntad del Padre Celestial que os congrega. Claro está: muchos sois llamados, pocos los escogidos. No todos corresponden a las gracias. Pero estando conmigo, implorando mi amor, mi protección, corresponderéis todos a las gracias.

Hijos queridos de mi Corazón; he aquí el Corazón de una Madre que goza alrededor de sus hijos queridos; el gozo de aquella Madre que, al pie de la Cruz, selló su Maternidad Espiritual. Y, ¡qué sello! En el Calvario, junto a Jesús, padecí espiritualmente la Crucifixión.

Hijitos queridos: con vuestras mentes, traspasaos unos momentos al Gólgota. Ved allí al Cordero inmolado pendiente de una Cruz. Y, como bien sabéis, era Mi Hijo quien derramaba aquella Sangre: Vosotras, algunas, que sois madres, ¡cómo sentís el dolor de vuestros hijos! Es algo que clava en el corazón, que desgarra. Y he aquí que aquella Madre quedó contemplando la sangración del Hijo. No os podéis imaginar nunca aquel terrible dolor, aquel Corazón que quedaba traspasado de dolor, el dolor de Madre, dolor muy superior a todos los dolores: dolor de la muerte del Hijo, sabiendo que aquel Hijo no era un Hijo cualquiera, sino el mismo Dios de los Cielos y tierra, hecho un guiñapo en un campo. Y he aquí vuestra Madre que se ofreció, junto con Él, al Eterno Padre, para la salvación de vosotros. Por eso, soy llamada la Corredentora, porque cooperé con Cristo a vuestra redención. Y no olvidéis nunca el regalo que os hizo Cristo en la Cruz; un regalo de salvación, porque os dio una Madre. Desde aquel momento mi Corazón saltaba de júbilo, porque perdí en un momento aquel Hijo, pero recibía una multitud de hijos; por eso he dicho otras veces que, en esta tierra de Andalucía, saben plasmar mi misión, porque es dolor y gozo al mismo tiempo: un Hijo muriendo, y una multitud de hijos recibiéndolos. Estuve al pie de la Cruz, rígida, firme; bien es verdad que llorando aquella pena, pero no desmayada, ¡no! No estuve desmayada. Supe el papel que me tocaba. Y pronuncié el Fíat. Desde aquel momento, mis brazos se hacían cada vez más tiernos, mis manos se suavizaban para tocar las cabezas de mis hijos, para acariciar a unos y a otros.

Contemplad el Calvario: la locura más grande de la historia. No hay otra locura como la del Calvario: un Hombre que ha bajado a la tierra haciéndose como los demás, menos en el pecado. Todo un Dios se hace Hombre. Es la envidia de los ángeles, la santa envidia de los ángeles: que el Dios de los cielos se hace hombre. ¡Qué dicha para vosotros! Y aquella locura, siempre ha sido la admiración de la humanidad; unos, para bendecirla; otros, para maldecirla. Pero, en una palabra, la admiración. Un Hijo que se desgarra pendiente de una Cruz, que sufre; y una Madre que, quieta, deja que maltraten a su Hijo. Es muy difícil comprender eso: una Madre, allí, con sus ojos en el Hijo, ve cómo le torturan; pero, al mismo tiempo, siente un gozo grande en su Corazón, porque sabe que aquella tortura va a representar la salvación de los hombres, que desde aquellos momentos también son sus hijos.

¡Oh, mi querido rebaño, cuánto me gusta hablar estas cosas a vosotros, a los humildes y sencillos; porque los sabios y prudentes no comprenden estas maravillas; sus estudios, su literatura es tan grande... Y, sin embargo, ¡cómo están ciegos para comprender los misterios de Dios!” ...

18 de septiembre de 1.972

La Santísima Virgen María

... “Hijos queridos: vivís en una época de confusionismo y de falsas doctrinas. Repasad el Magisterio Eclesiástico a través de la historia de la Iglesia. Repasad las Sagradas Escrituras, porque hoy en día hay falsos doctores, falsos pastores que desvían a las almas. ¡Oh, hijitos míos, cuántas veces Jesús se tapa los oídos, cuando desde los púlpitos se enseñan doctrinas heréticas! Lo que ayer era pecado, hoy ya no es pecado; lo que ayer era verdad, hoy es error; lo que ayer era error, hoy es verdad. La verdad y la mentira quedan en el mismo plano, y los fieles no saben donde está la verdad; mas es fácil: acudid al Magisterio Eclesiástico a través de la historia de la Iglesia. El Espíritu Santo ha ido hablando a través de los siglos, cuyas verdades son inmutables y eternas. No podéis escuchar doctrinas contrarias a la verdad, por muy alta jerarquía, pues la verdad es una. Todo lo que se sale de la verdad, es anatema. Hoy se habla poco de anatema; hoy el error se perdona, incluso se admite.” ...

1 de octubre de 1.972

Trujillo (Venezuela) Capilla de las Siervas del Santísimo.
Detalla el vidente: El padre Guido (hoy P. Bonifacio María de la Santa Faz), celebró la Santa Misa. Finalizada ésta, apareció la Santísima Virgen María, vestida de azul celeste y rodeada de 24 ángeles. Me llené de extrañeza al ver a la Santísima Virgen María arrodillarse, junto con los ángeles, ante una Sagrada Forma en exposición. Le pregunté: ¿Cómo es que Tú, siendo su Madre, te arrodillas? Ella me contestó:

“Además de Hijo, es mi Dios y Señor, mi Padre y mi Esposo.”

21 de noviembre de 1.972
Palmar de Troya

La Santísima Virgen María

... “Andad preparados, porque vienen tiempos de mayor confusionismo, hasta sentarse, próximamente, el Antipapa. Mas confiad: la Iglesia de Cristo no se derrumba. La Iglesia de Cristo camina asistida por Él, como prometió, y las puertas del infierno no prevalecerán contra Ella. Andad tranquilos: Jesús está con la Iglesia; pero con la Iglesia auténtica, fiel a los dogmas, fiel a la tradición y fiel al Magisterio, al auténtico Magisterio Eclesiástico.” ...

25 de noviembre de 1.972

Ciudad deLeón. Capilla del Santísimo, en donde se encuentra la imagen de la Virgen del Camino. Apareció la Santísima Virgen bajo esta advocación, con el Señor muerto en sus brazos.

La Santísima Virgen del Camino

“Hijos míos: Consoladme, siquiera con una oración, por el momento en que tuve en mis brazos el Cuerpo muerto de Jesús, vuestro Salvador. Y consoladme, también, por el dolor tan profundo que recibí en aquel momento en que fue depositado en mis brazos y contemplé su Rostro desfigurado y su Cuerpo todo lleno de llagas, el precio de vuestra Redención. En aquel gesto maternal, Yo hacía el papel que correspondía como Corredentora de la humanidad.

Y es lo que sigo haciendo al sostener en mis brazos el Cuerpo Místico de Cristo, que es la Iglesia, especialmente en esta hora de la Pasión de la Iglesia, Yo estoy acompañando a la Iglesia hacia el Gólgota. Estoy asistiendo a todos mis hijos; y, cuando llegue el momento de la Crucifixión de la Iglesia a imitación de su fundador, Yo estaré para tomar en mis brazos a todos los mártires y para alentar a las almas que sean menos fuertes, para infundirles la fortaleza.

He ahí el misterio de estas imágenes en que se me representa portando el Cuerpo de Cristo muerto. Y así se continúa portando a la Iglesia, que es el Cuerpo Místico de Cristo. Al ser la Madre de aquel Cristo, soy la Madre del Cristo Místico, que es la Iglesia; por lo cual, soy la Madre de todos vosotros.

Dad gracias a Jesús por este don que os ha dado, que así tenéis una Madre para que os cuide y os guíe, especialmente en los momentos de persecuciones y tribulaciones. Aquí está vuestra Madre para guiaros hacia Jesús.

Mi bendición a todos vosotros, a España y al mundo.”

6 de marzo de 1.973
Palmar deTroya. Delante de la imagen de la Divina Pastora.

La Santísima Virgen María

... “Hijitos, hijitos queridísimos: repasad los mensajes que se han ido dando en este Sagrado Lugar, siempre en defensa de las Sagradas Escrituras, en defensa de la Santa Tradición, en defensa del Magisterio Eclesiástico. En una palabra: la exposición de la verdad y siempre la verdad.

La aparición no viene a traer nada nuevo, sino a confirmar la doctrina, a hacer que los hijos la recuerden. Hijitos míos: ¡cuántos han encontrado la Fe auténtica en este Monte Sagrado de Cristo Rey! En este bendito Palmar de Troya, ¡cuántos han encontrado la Fe auténtica! Pese a sus divisiones, pese a las interferencias, pese a muchas cosas, ha prevalecido la verdad.

... Hijitos míos, el Padre Celestial me envía a vosotros para que os transmita sus palabras: ¡Ay del que toque este Sagrado Lugar! ¡Ay de aquellos, porque su ira caerá sobre ellos! El Padre Celestial también me envía para comunicaros a todos que este Monte de Cristo Rey es luz y antorcha en la Iglesia, en esta hora de la tempestad y de las tinieblas, y mira a este Palmar de Troya como a las niñas de sus ojos, no por las personas que en ellas están, sino por decreto suyo. Las personas que a él acuden, son como todos; unos más buenos, otros menos buenos; unos más apóstoles, otros menos apóstoles... Pero el Padre Celestial ha querido que sea este lugar la luz y la antorcha que ha de preparar a los hijos de la nueva Iglesia: de la Iglesia del triunfo de Cristo sobre las naciones. Este lugar es llamado a preparar a las naciones para recibir a Cristo glorioso, en la manifestación de su poder y su justicia; en una palabra: para recibir a Cristo Rey. Y de aquí, de este bendito lugar, quiere el Padre Eterno que salgan sus apóstoles que han de preparar a la humanidad para el retorno de Jesús. Por eso, es el Monte de Cristo Rey. Meditad en estas palabras: Monte de Cristo Rey.” ...

19 de junio de 1.973

La Santísima Virgen del Carmen

“... Quiero comunicaros que Yo misma, el 16 de julio, bendeciré el agua del pozo del sagrado lugar del Palmar de Troya. Deseo que los enfermos bebáis el agua que Yo bendeciré ese día. Desde el 16 de julio, el agua dejará de ser de los hombres, pues se convertirá en agua de vuestra Madre del Palmar, para sanar a los enfermos...”

16 de julio de 1.973

La Santísima Virgen María

“Hijitos míos: Ya queda el agua del pozo bendecida por mi mano poderosa, mi mano de Madre de bondad. Desde este momento, podéis beber el agua del pozo y obrará curaciones en los enfermos. Bebed con confianza del agua de vuestra Madre: el agua de vuestra Madre del Palmar, que cura las enfermedades espirituales y corporales. Bebed con confianza.

He ahí el sello del Palmar: el agua bendecida por mi mano. A muchos curará. Llevad el agua a los enfermos de todas partes, en vuestras ciudades y en vuestras naciones. Mi bendición a todos vosotros.”

19 de octubre de 1.973
Madrid

La Santísima Virgen María

“Hijitos míos: poco os voy a hablar ya, pues va llegando la hora en que me ocultaré en el desierto. Mirad, hijitos míos: se aproxima el tiempo, en el próximo pontificado, en que habrá dos Papas: el verdadero y el Antipapa. Será tiempo de tinieblas y confusionismo, cual no lo hubo en la historia de la Iglesia. Habrá muchos aparentes grandes santos, que no sabrán si ir con el Papa verdadero o con el falso.

La lectura, la cultura, la ciencia, el arte, no servirán para encontrar la luz; sólo la oración, la penitencia y la humildad. Aquellos que humillen su cabeza ante Dios, oren y pidan luz, la encontrarán. Mi Hijo permite la aparente disconformidad entre los distintos videntes y místicos, para que os humilléis y pidáis luz.

Mirad que en el Calvario, estando Cristo Jesús clavado en la Cruz, los príncipes de los sacerdotes y fariseos le decían que bajara de la Cruz y creerían en Él. Mas, teniendo poder para hacerlo, no lo hizo; pues, a Dios, no se le puede obligar a que dé pruebas; mas, aquellos que las pidan con humildad, las recibirán.

No os preocupéis por mis palabras avisándoos que ya os voy a hablar poco, pues entonces estaré en el corazón de cada uno. De una forma más viviente, me instalaré con trono en vuestros corazones, aunque os parezca raro. Todos aquellos que han vivido en la oración y la penitencia, me encontrarán en su corazón...”

29 de enero de 1.974

La Santísima Virgen María

“Mis queridos hijos: Se aproxima la gran tempestad sobre la Iglesia, cual no la hubo nunca. Ya están los enemigos de Dios dirigiendo la Nave de Pedro. Mas, esto todavía es poco; pues, próximamente llegará el cisma a la Iglesia y un falso Papa se sentará en la Cátedra de Pedro y, desde ahí, tratará de destruir la Iglesia de Dios, la verdadera Iglesia Católica.

Mas, para ese momento, ya estarán preparados los apóstoles Marianos por todas las naciones, que, en unión con el verdadero Papa, restablecerán el orden, cuyo orden no será visible, pues será en catacumbas...”

2 de febrero de 1.974
Palmar de Troya. Primer mensaje.

La Santísima Virgen María

“Mis queridos hijos: Gracias a todos vosotros, los que habéis venido a este Sagrado Lugar en este día solemnísimo en que se celebra el cuarto aniversario de la colocación solemnísima de la Santa Faz de mi Divino Hijo; de esta Santa Faz, que es el Sol para iluminar toda la humanidad; de esta Santa Faz, que irradia la luz a todos los hombres de buena voluntad por todas las tierras.

Por un designio expreso de la Augusta Trinidad, fue pedido entronizar, en este Sagrado Monte, la Divina Faz de Cristo Jesús, Rey de reyes. ¡Cuántas bendiciones ha recibido este lugar y sus devotos desde que fue entronizada la Santa Faz! Y, ¡cuánto ha retrocedido el Enemigo infernal!

Hijitos míos: ¡Qué horror y qué pánico tiene Satán a la Santa Faz! No os lo podéis imaginar. Por eso, está garantizado, aquí dentro de estas verjas, el que Satán obre con menos poder. Y de esto, muchos no quieren darse cuenta. Mirad y observad que, cuando oráis aquí, oráis ante el espejo de la Divinidad: esa Faz Sacratísima que os enseña la dolorosa Pasión para vuestra salvación.

Hijitos míos queridísimos: Defended este Sagrado Lugar contra las embestidas del Dragón infernal. Proteged esta Sacratísima Faz, que es y será la luz del mundo. Desgraciadamente no todos comparten esto que os digo. Hijitos queridísimos, ya veis cómo se ora y cómo se hace penitencia y sacrificio ante esta Sagrada Faz. Y así, el Eterno Padre aplaca su cólera. Y así, el Eterno Padre deja de ver muchas cosas que hay en el mundo, porque sus ojos se centran en la Faz de su Ungido. Dichosos vosotros que estáis aquí celebrando este acontecimiento, porque es un acontecimiento muy grande el aniversario de la entronización de la Sacratísima Faz de Cristo Jesús. No es un día cualquiera: es un día solemnísimo, porque compete al bien de las almas de las distintas naciones que van viniendo a este Sagrado Lugar.

Esta Santa Faz, que es adorada y venerada en este lugar, está siendo extendida por todos los rincones de la tierra. En muchos países está extendida y preside los hogares de los devotos de este lugar. Por ese motivo, la ira del Eterno Padre se va aplacando. A vosotros, mis queridos hijos, os corresponde extender más esta dulcísima devoción a la Sacratísima y Serenísima Faz de vuestro Salvador.

Mis queridos hijos, Yo os pregunto: ¿Acaso no veis en la Santa Faz la majestad de Dios? ¿Acaso no se vislumbra su Omnipotencia? Meditad ante ella, ante esta dulce Faz, y veréis las delicias y recibiréis bendiciones y gracias. Mirad, hijitos míos: hoy está todo este Sagrado Lugar lleno de ángeles, gozosos, cantando las alabanzas de Dios. Y, ¿sabéis dónde se están centrando los ángeles, adónde están mirando? Están mirando la Sacratísima Faz.

¡Oh, hijitos míos: nunca os daréis cuenta de la importancia de la devoción a la Santa Faz, especialmente en estos últimos tiempos! Un día llegará en que la Sacratísima Faz de Cristo Jesús será vista por toda la humanidad, ya gloriosa. Pero, para alcanzar esta gracia, es necesario, antes, reparar su sagrada Faz ultrajada.”

A continuación, el segundo mensaje:

La Santísima Virgen María

“Mis queridos hijos: Os transmito a todos que estas imágenes bajo el dulce título de Madre del Palmar, que hoy he bendecido, serán la luz para los días de tinieblas en las casas donde se me honre. Estad tranquilos todos aquellos que tengáis estas Sagradas Imágenes, que hoy en este día especial bendigo, de que tendréis la luz asegurada para los tres días de tinieblas. Y mi bendición va extendida a todas las imágenes que tenéis en depósito... Y una cosa muy importante es que hagáis lo posible por entronizar solemnemente esta Sagrada Imagen en vuestros hogares... Y a los moribundos de vuestras familias y amistades, procurad bendecirlos con esta Sagrada Imagen, para que su paso por el Purgatorio sea brevísimo. El Cielo está continuamente inventando gracias para vuestra salvación. No las despreciéis. Hijitos queridísimos: extended este dulce título de Madre del Palmar por todas partes, hasta los confines de la tierra.”

8 de abril de 1.974

La Santísima Virgen María

“... Mis amadísimos hijos: redoblad vuestras oraciones y penitencias. Aún es poca. Sólo así aplacaréis la ira del Eterno Padre... ¡Oh mis queridos hijos! Orad y haced penitencia, porque los acontecimientos catastróficos están a las puertas, muy a las puertas; no el cercano que entendéis de las cosas cercanas del Cielo; sino, verdaderamente muy cerca, pensando en humano. Están a las puertas. Oración y penitencia. Oración y penitencia. Oración y penitencia. Sólo así mitigaréis los efectos de la gran catástrofe que se avecina sobre la tierra.

Mis queridísimos hijos: no os congrego aquí para distracciones, sino para la oración y penitencia; para que meditéis en la Dolorosa Pasión de Cristo Jesús; para que comprendáis cómo todo un Dios se hizo hombre y sufrió la Pasión para desagraviar al Padre y reconciliar la humanidad con el Padre. ¡Meditad, meditad en la Santa Pasión de Cristo Jesús!...

¡Oh, mis queridos hijos: gracias a todos vosotros por vuestra oración, vuestra penitencia, por vuestro peregrinar a este Monte de Cristo Rey! Porque este Monte, que lleva como emblema a Cristo Rey, es la preparación del Reinado de Cristo absoluto sobre sus enemigos. Aquí se está preparando el gran ejército que acompañará el advenimiento del Reino de Cristo Jesús...”

21 de octubre de 1.974

La Santísima Virgen María

“... ¡Oh, mis queridos hijos! Habéis venido de tan lejos para postraros en este Sagrado Lugar donde se recibe la luz para la Iglesia y para el mundo. Habéis venido a esta cátedra de los Últimos Tiempos. Repasad la historia de la Iglesia y observad que, en los momentos difíciles de la Iglesia, ha habido grandes apariciones celestiales para ayudar a la Iglesia. Y en estos tiempos de gran confusión, de gran división, de falsas doctrinas, no podía faltar la aparición celestial para guiar a los hijos de la Iglesia. En estos tiempos, más que nunca era necesario la intervención de esta vuestra Madre, viendo por el camino que va la Iglesia. Un porcentaje elevadísimo de la jerarquía de la Iglesia va por el camino de la perdición, dando motivo a que muchas ovejas se descarríen. Observad el panorama actual de la Iglesia. Mirad con detenimiento en qué se han convertido los templos. Se han convertido en una auténtica cueva de ladrones, pues la Casa del Padre ha sido profanada.

Mirad cuántos templos han dado cabida a la inmundicia, a la indecencia, a la perversión, a la corrupción. Observad cómo los fieles en el templo ya no se mantienen en profundo silencio y recogimiento, y mirad cuántos pasan por delante del Sagrario y no doblan las rodillas, empezando por los mismos ministros del Señor; y, cómo muchos, al doblar la rodilla, quedan por la mitad, sin atreverse a dar con la rodilla en el suelo; lo hacen de una forma mecánica y rutinaria, sin meditar que pasan delante del mismo Dios. De ahí que, viendo los fieles el mal ejemplo de los Sacerdotes, ellos tampoco doblan las rodillas.

Hijitos queridísimos: estad atentos a todas las innovaciones que hay dentro de la Iglesia, para rechazarlas; porque la mayoría vienen del enemigo. ¡Oh, hijitos queridísimos! ¡Cuánta corrupción dentro del mismo seno de la Iglesia! ¡Cuánta depravación! No olvidéis, mis queridas ovejas, que de aquí, de este rústico lugar, sale la luz para la Iglesia y para el mundo, cuya luz no es otra que la misma que ha dado la Iglesia durante todos estos siglos pasados. No puede ser otra cosa que esa misma que ha traspasado a todos los fieles a través de la historia de la Iglesia, guiada por el Espíritu Santo. Esa es la Iglesia que permanece en este Sagrado Lugar, que va contracorriente, contra la nueva ola progresista y demoledora que hoy gobierna la Iglesia, porque el enemigo se ha infiltrado dentro de la misma jerarquía.

Mis queridos hijos: tened muy presente que, viniendo a este Sagrado Lugar, se refresca la memoria y recordáis las enseñanzas tradicionales que habéis recibido de vuestros mayores; y las que, muchos de vosotros, habéis vivido dentro del templo. Por eso, es necesario aumentar las peregrinaciones a este Sagrado Lugar, para que se alimenten y se fortalezcan con esta luz que penetra los corazones, que es la luz del Altísimo. Más adelante, seréis instruidos para conocer con exactitud los tiempos del reinado del Anticristo que se avecina, que está preparándose para reinar durante los tres años y medio que deberá reinar. Ya estáis viviendo los tiempos precursores del reinado del Anticristo. Estos momentos precisos son los tiempos precursores del reinado del Anticristo, porque sus profetas, el marxismo y la masonería, están reinando y difundiendo el reino del Anticristo, y, lo que es peor, esos profetas de la masonería y del marxismo, se han infiltrado dentro de la Iglesia, y son los que están anunciando el próximo reinado del Anticristo...

Mirad, mis queridos hijos: que las izquierdas y las derechas se unen en la cúspide; lo que quiere decir que, tanto el capitalismo como el marxismo, a la hora de la verdad, se unen para combatir a Cristo. Por eso, en estos tiempos que se aproximan a España, es preciso saber que es tan peligrosa la derecha como la izquierda; que la virtud estará en permanecer unidos a Cristo, siguiendo su doctrina: el Santo Evangelio; y siguiendo la doctrina tradicional de la Iglesia sobre la forma de gobernar las naciones, basado en el único Legislador, Dios, de donde viene la autoridad.” ...

25 de diciembre de 1.975

Sagrado Lugar del Palmar de Troya. Hora 10,20 de la noche.
El señor Arzobispo Pedro Martín Ngo Dinh Thuc, llegó al Palmar el día 24 de diciembre del mismo año. Al día siguiente, 25 de diciembre, Festividad de la Navidad, celebró la Santa Misa en el Lentisco. Finalizada la Santa Misa, apareció la Santísima Virgen María, que dio el siguiente mensaje:

“Mis queridos hijos: Hoy es un día grande en el Palmar de Troya. He aquí la presencia de un Sucesor de los Apóstoles. (Se refiere al Arzobispo Pedro Martín Ngo Dinh Thuc). ¡Qué más queréis, hijitos queridísimos!

... ¡Oh, hijitos queridísimos, hijitos de mi Inmaculado Corazón! Un día gozoso, grande. Todo un Coro de ángeles os rodea en estos momentos. Los ángeles están cantando: ¡Gloria a Dios... !

Un Obispo de la Iglesia celebra la Misa en este Sagrado Lugar. Los sabios del mundo, por su soberbia, no comprenden la grandeza de este Sagrado Lugar. No comprenden la crisis que vive la Iglesia en estos días. Una crisis de confusión, de error, de división, herejías, apostasía. La Nave anda recibiendo tempestades como nunca ha recibido. Sólo un pequeño grupo, en varias partes del mundo, conserva la integridad en la Fe, la sana Doctrina. Hoy en día, que aparecen falsos pastores, falsos doctores, falsos profetas: la Iglesia sufre una de las mayores crisis de la historia. Próximamente, la Iglesia vivirá un gran cisma. Es necesario que el Palmar de Troya restablezca la Santa Tradición de la Iglesia, la Santa Doctrina, la Fe católica.

Mis queridos hijos: luchad por la Iglesia, defended a la Iglesia. Sobre todo, conservad la Fe, la Doctrina, la Tradición, la integridad... Rechazad el progresismo, progresismo diabólico que reina hoy en la Iglesia.

Hoy es un día grande, porque se puede hablar claro a un Pastor de la Iglesia de cómo está la situación y la crisis que reina en la misma Iglesia. Hasta hace poco daba mensajes en el Palmar de Troya para entregar a los Obispos. Helo aquí, ahora, directamente al Obispo. Todavía puede trabajar por la Iglesia. Todavía puede hacer grandes obras por la Iglesia. La gran ancianidad es el triunfo de la Iglesia. Desgraciadamente, actualmente, los ancianos son arrinconados en la Iglesia. ¡Cuántos grandes Obispos, por tener mucha edad, han sido retirados! cuando es lo que más valía en la Iglesia para gobernarla, apacentarla y guiarla.

Todavía puede hacer un gran bien a la Iglesia. Mi deseo de Madre es que resida en esta Comunidad, la apaciente, la gobierne y la guíe por los caminos de la verdad, de la fe, de la integridad, de la tradición.

Y aún te pido una gracia especial que hace falta en este Sagrado Lugar: Es necesario la consagración de nuevos obispos. ¡Muy necesario! ¡Muy necesario! ¡Urgente! Aquí hay varios Sacerdotes que necesito que sean consagrados Obispos... Es muy necesario, para que estos Obispos, a su vez, ordenen Sacerdotes y restablezcan la Santa Tradición de la Iglesia. He aquí el trabajo que te corresponde en tus años de anciano, anciano venerable, Doctor de la Iglesia. Día grande para el Palmar de Troya y para él, si acepta la voluntad de Dios. Dios tiene grandes planes para este Obispo, grandes planes, grandes proyectos. Y su santidad debe brillar como ejemplo y virtud para toda la Comunidad.

Ahora voy a entregar el Divino Niño en los brazos del Obispo.”

La Santísima Virgen, a través del vidente Clemente Domínguez y Gómez, deposita el Niño Jesús en los brazos del Arzobispo, sintiendo éste el peso del Niño Jesús.

“Nuevamente: es necesario esta Consagración de nuevos Obispos y Sacerdotes, para el bien de la Iglesia Universal, porque de aquí, del Palmar de Troya, saldrá la Luz para la Iglesia. Son los preparados al encuentro del Retorno de Cristo. En tus manos dejo esta misión. Pero, es muy grande, mi querido hijo.”

12 de noviembre de 1.976
Sevilla

La Santísima Virgen María

“Mis muy queridos hijos: He aquí vuestra Madre Celestial, extendiendo el Manto sobre vosotros. Habéis visto algunas veces cuadros en el que Yo cubro con el Manto a comunidades de frailes. Pues, así me tenéis aquí. He aquí vuestra Madre General cubriéndoos con mi Manto protector, bendiciéndoos y dando aliento. Estoy muy contenta con vosotros, muy contenta; más de lo que pensáis. ¡Adelante! mis queridos hijos carmelitas de la Santa Faz, mi Orden amadísima. Los ángeles me acompañan en esta visita a vosotros, para sumarse al júbilo y a la alegría que siento en mi Corazón, estando en medio de vosotros.

Mis queridos hijos: la Orden de los Carmelitas de la Santa Faz seguirá adelante. Nadie podrá contra esta Orden de los Carmelitas de la Santa Faz. A pesar de tantos enemigos como tiene, la Orden seguirá adelante. No os asustéis ni os preocupéis por los que hoy son enemigos de esta Orden y que antes formaban parte de ella. Estos enemigos no podrán con vosotros. Ellos mismos irán destruyéndose. No es posible luchar contra una Obra divina y triunfar. Habéis tenido traidores con vosotros, con la permisión de Dios, para purificaros, probaros y cribaros...

Mis queridos hijos: grandes bendiciones y gracias vendrán próximamente sobre la Orden de los Carmelitas de la Santa Faz, gracias que asombrarán al mundo. Por eso, Satanás lucha contra vosotros. Mas, ¡seguid adelante! ¡Caminad con seguridad! Satán no podrá con vosotros, y esta Orden de los Carmelitas de la Santa Faz se extenderá hasta los confines de la tierra y se multiplicarán sus hijos de forma insospechable...

Y como esta Orden de los Carmelitas de la Santa Faz tiene que seguir adelante y multiplicarse, es necesario que, esta noche, haya Ordenaciones Sacerdotales, porque la Obra tiene que seguir adelante. Nadie tumbará a los Carmelitas de la Santa Faz. No tendréis vivienda para cobijar a tantos hijos carmelitas como tendréis. Ya lo veréis, amadísimos hijos, ya lo veréis.

En cuanto a las Ordenaciones Sacerdotales de esta noche, debe mirarse, primero: el deseo firme y amoroso de ser Ministro del Señor; quedando de forma secundaria su preparación, ya que ésta le vendrá poco a poco con el estudio y el Espíritu Santo. Lo importante es que desee de verdad ser Sacerdote. Si tarda más tiempo en la Misa, ya irá aprendiendo, y tardará menos. Si comete algunos errores en rúbricas, ya irá aprendiendo, si pone amor y obedece a sus profesores. Los profesores de este Seminario no tengan miedo ninguno. Lo importante es que ellos sientan la llamada sacerdotal. Lo demás, ya se les irá dando poco a poco, como son todas las obras del Palmar, poco a poco.

Mirad, hijitos míos, es muy importante que los profesores inculquen a los Seminaristas la condición sacerdotal, la más grande que puede haber en la tierra: ser ministros del Señor. ¡No hay cosa mayor en la tierra! Traer al Dios de los Cielos al Altar, perdonar los pecados, etc. Amadísimos hijos: no tengáis preocupación. Es necesario más Sacerdotes. Si ellos se entregan en cuerpo y alma a esta Obra, si hacen voto de corazón, desean ser ministros del Señor, no se les puede negar esta gracia, a condición de que sigan acudiendo a las clases y sean obedientes y sumisos a sus profesores. Os bendigo.”

20 de enero de 1.977
Sevilla, Casa Generalicia

La Santísima Virgen María

“Mis queridos hijos: He aquí vuestra Madre extendiendo el Manto sobre la Orden de los Carmelitas de la Santa Faz. Estoy muy contenta, muy contenta, con vosotros, por vuestro espíritu de oración y penitencia, dando culto al Señor continuamente. Hoy, más que nunca, es necesario el culto a Dios... Los ángeles están asociados a vosotros, dando gloria a Dios y saltan de gozo al contemplar vuestros cultos...

Mis queridos hijos: ¡Cuánta alegría hay en el Cielo por estos cultos! Y ¡cuántas gracias y bendiciones caerán sobre vosotros! Veis cómo se cumple la promesa de Jesús. Él os ha dicho que se aumentarán los miembros de esta Orden. Y, realmente, van llegando miembros de todas partes. Y llegarán muchos más, muchísimos más, ¡incalculable! Y, ciertamente, no habrá casas suficientes para albergar a tantos frailes como tendrá esta Orden predilecta y amadísima de los Carmelitas de la Santa Faz.

Y ¡cuántos Santos se formarán dentro de esta Orden! Ya hay Santos entre vosotros. Vivís con ellos y no os dais cuenta. Pero, hay uno que conoce a algunos de los Santos de la Comunidad. Muchas veces, aquellos que os parecen más tontos, son Santos. Otras veces, aquellos que cometen originalidades o extravagancias, involuntariamente, son Santos. Difícil de comprender, pero son de corazón puro; y, tal vez, la cabeza aparentemente distraída. Es tanto su entrega al Señor, que a veces pierden la noción que están en el mundo y hacen tonterías.

¡Oh hijitos queridísimos: Esta será la Orden de los Santos! Estad seguros que, obedeciendo al Señor y obedeciendo las Santas Reglas de la Orden, dando el culto que dais y haciendo estas oraciones y penitencias, alcanzaréis la santidad, y una santidad en grados superlativos. Los santos defensores de la Iglesia, en los tiempos apocalípticos, santos con apariencia de ignorancia, porque no han realizado grandes estudios, porque no han pasado muchos años en el Seminario; pero tienen el corazón entregado al Señor, y el Señor les va dando las gracias necesarias para alcanzar la santidad y convertir a muchos pecadores. Ciertamente, algunos de entre vosotros, que sí han estado en Seminarios, tienen estudios, también van alcanzando la santidad. Mas, caminad con precaución, porque mientras viváis en el mundo, no podéis saber de qué lado quedaréis. Tenéis que estar siempre invocándome, para que Yo os proteja y os libre del Enemigo infernal.

¡Oh!, mis queridos hijos: ¡Cuánta alegría en mi Corazón maternal al contemplaros debajo de mi santo Manto protector! Y ahora, mis queridos hijitos, es necesario, muy necesario que, desde este momento, sean cambiados todos vuestros nombres, como signo de santa obediencia y humildad y renuncia al mundo; comenzando por el del Padre General, que, desde este momento, se llamará el Padre Fernando.”

El vidente, sorprendido, dice: “¡Eh! ¿Fernando? ¿Fernando? ¿Y no te da igual Clemente? ... ¡Fernando! ¡Y ahora yo tengo que oír decir Fernando! Pero ¡Madre mía! Bueno, como Tú quieras: Padre Fernando.”

La Santísima Virgen continúa hablando: “Y el Padre Manolo se llamará el Padre Isidoro.” El vidente dice: “¿Isidoro?”

“El Padre Camilo se llamará el Padre Leandro. El Padre Francisco I se llamará el Padre Fulgencio... El Padre Jaime I se llamará el Padre Justo...

Como ves, hijo mío, he tomado los nombres de gran importancia en la historia de Sevilla, historia de grandes Santos que dieron mucha gloria a Dios y a la Iglesia. Y es necesario que sean vuestros directos protectores, estos Santos que van a influir decisivamente en la Orden de los Carmelitas de la Santa Faz y en el futuro de la Iglesia. Lo que quiere decir que tenéis que leer y aprender la historia de estos Santos, de qué forma defendieron a la Iglesia, para intentar imitarlos.

Y tú, como Padre General de la Orden, tienes la facultad de poner los demás nombres a cada miembro de la Comunidad. Los cuales, ellos no pueden elegir, como tú tampoco has podido elegir para ti. Y ha de hacerse de tal forma que, los nombres que pongas, no coincidan ninguno con los ya existentes en la Comunidad; comenzando por la lista con los primeros que recibieron la Consagración Episcopal; después, con los últimos presbíteros, y, finalmente, los hermanos... Y cuídese siempre que los devotos os llamen siempre y en todo momento: Padre. Ya es hora que os llamen por la dignidad que tenéis de Sacerdotes del Señor. Ya está bien como hasta ahora que os llamabais por el nombre simple como el mundo os llama. Que sepan que sois Sacerdotes del Señor y que vuestro título especialísimo y el más grande que podéis tener y el más hermoso, es el de Padre. Ya está bien de tanta confianza. Una cosa es el tú a tú y otras cosas es quitar Padre. Por mucha confianza que haya, nunca se puede quitar el nombre de Padre al Sacerdote. Y entre vosotros, igual. Porque algunos, no decís Padre y os llamáis por el nombre, como hace el mundo. Esto no puede ocurrir en esta Orden de los Carmelitas de la Santa Faz. Ha de cuidarse siempre que, entre vosotros mismos, os llaméis siempre Padres unos a otros...

Hijitos queridísimos: No olvidéis que el nombre que se os imponga nuevamente como religiosos, va a significar una gran protección para vosotros, porque ese Santo será el encargado especial para enseñaros todas las cosas que ignoráis, necesarias para vuestro ministerio sacerdotal...”

31 de mayo de 1.977
Palmar de Troya.

La Santísima Virgen María

“Mis queridos hijos: He aquí vuestra Madre, como Reina y Señora, rodeada de ángeles y acompañada del glorioso Rey San Fernando. El mundo no se da cuenta de la importancia de este Sagrado Lugar, donde se consolidará el Gran Papado y el Gran Imperio, el Imperio de Cristo. Este futuro Papa de la Gloria de las Olivas, que llevará, junto a la Cruz, la espada, restablecerá el orden en toda la faz de la tierra. Por eso, es necesario que, todavía, un tiempo más, sufra la cruz de la ceguera, para fortalecerse y para perfeccionarse, para la gran empresa imperial y papal que recaerá sobre él en su día. Un gran Papa, que será un gran Caudillo. Un Victorioso contra todos los enemigos de Cristo. Un Caudillo ungido, que tendrá que atajar el camino para cortar el paso al marxismo, cuyo marxismo, reinará en España por brevísimo tiempo, para ser después totalmente destruido y arrojado de España, a través de la Cruz y la espada.

¡Qué gran lugar este del Palmar de Troya! ¡Y el mundo sin darse cuenta! Gracias a todos vosotros, Carmelitas de la Santa Faz, los futuros guerreros de las huestes de Cristo.

Es necesario que todos comprendan la importancia de la Orden de los Carmelitas de la Santa Faz, la Orden más grande que ha existido, porque en ella se une lo bueno de las distintas Órdenes, hoy relajadas.

Y aprovecho este momento para deciros, con manifestación maternal, que, a partir de ahora, en la Orden de los Carmelitas de la Santa Faz, no se admita más a miembros seculares. A partir de ahora, todos los que ingresen serán aquellos que tengan espíritu del Clero Religioso... Ya no se admitirá más la entrada de seculares entre vosotros, porque contagiarían sus malos ejemplos a los miembros de la Orden. Quiero el estado perfectísimo, que es el de la Vida Religiosa. Pues, el Clero Secular, aunque estado perfecto, es menos perfecto que el Religioso, muchísimo menos; máxime en esta hora de apostasía y corrupción. No es posible que un Sacerdote permanezca fuerte y santo en medio de un mundo corrompido, en medio de un mundo de apostasía. Los que están tomando el camino de secular, generalmente caminan mal, muy mal, porque les falta el espíritu del sacrificio, el espíritu de la inmolación, la entrega total. Por eso, ya lo sabéis: A todos aquellos que lleguen, tenéis que comunicarles mi deseo maternal de que: o religioso o ¡no hay nada que hacer! Nada de facilidades para alcanzar esta gracia sacerdotal y episcopal de los Apóstoles de los Últimos Tiempos...

Sí, amadísimos hijos, hijos de mi Corazón Maternal e Inmaculado. Así es, Satán lo sabe. Y Satán sabe que esta Madre vuestra os tiene bajo su Manto y quiere ayudaros a alcanzar la santidad, pero dentro de la Orden de los Carmelitas de la Santa Faz. No será posible esa santidad fuera de ella, porque el mundo os perdería, el mundo os contagiaría el mal, y no sabríais caminar fuera de la Orden.

¡Oh mis queridos hijos! Es necesario que meditéis sobre estas verdades. Tenéis una Orden, los Carmelitas de la Santa Faz, que será el asombro del mundo en santidad y virtud, en ejemplo y modelo de toda clase; que serán unos frailes fuertes, virtuosos y ejemplares; y unas monjas hermosas, virtuosas y ejemplares.

¡Cuánto quiero a mis amadísimas y queridísimas hijas las Monjas Carmelitas de la Santa Faz! ¡Qué hermosura! Los ángeles se asocian llenos de gozo cuando oyen a estas monjitas hacer oración en este Sagrado Lugar. ¡Qué hermosura de estas Monjas Carmelitas de la Santa Faz!...

Mis queridísimos hijos: es necesario que ingresen en la Orden muchos más, muchos más, muchos más, de todas las naciones, porque cada nación que tenga miembros carmelitas en la Orden recibirá mi protección maternal, mi amparo y mi refugio. Yo prometo extender mi Manto protector sobre las naciones que tengan frailes y monjas en la Orden de los Carmelitas de la Santa Faz; y cuanto mayor sea el número, más será la protección y el amparo y el refugio...”

9 de agosto de 1979

París. Al retorno del primer viaje a Tierra Santa. Primer Aniversario de la Traslación de la Cátedra de San Pedro al Palmar de Troya. Mensaje dado por la Santísima Virgen María, bajo la advocación de la Milagrosa, a Su Santidad el Papa Gregorio XVII, en la ciudad de París.

La Santísima Virgen María

“Queridísimo hijo, amadísimo hijo de mi alma, Vicario de Nuestro Señor Jesucristo. Te agradezco mucho esta visita. Estoy muy contenta con este grandioso viaje, con este viaje apocalíptico, con este viaje grande, excelso, de gran simbolismo apocalíptico. He aquí que las sandalias del pescador van tocando los distintos lugares, los grandes santuarios, las ciudades, los pueblos, las naciones. Pues, cada nación, que recibe el paso del Vicario de Cristo, recibe la Bendición Apostólica, en cuyas naciones habrá más protección cuando lleguen los grandes castigos.

Mira, hijo mío, ya puedes comprobar como está podrida y corrompida la Iglesia Oficial, la Iglesia Romana. Por su prostitución, se ha convertido en la Gran Ramera. Es aquella que pacta con los enemigos de Cristo. Es aquella que respeta todas las religiones, es aquella que predica la verdad y la mentira al mismo tiempo. Esa Iglesia Romana de hoy, apacentada por una Bestia, el usurpador Juan Pablo II, esa Iglesia Romana que ha sido abatida y hollada por los enemigos de Cristo, ella misma ha abierto las puertas. He aquí que la verdadera Iglesia ya no es más Romana. La verdadera Iglesia es Palmariana, como tú mismo has predicado, asistido por el Divino Espíritu. No es posible seguir siendo romana, cuando la Cátedra ha sido trasladada por orden de Cristo. Y jamás se permita ya llamar Iglesia Romana a la verdadera, pues ella es la Gran Ramera. En cambio, la Iglesia Palmariana es la Iglesia de siempre, es la Iglesia de Jerusalén, y es la Iglesia de Roma cuando ella fue fiel. La Iglesia Palmariana es la Iglesia con la cual Cristo está desposado. Porque, la Iglesia Romana se ha divorciado de Cristo al hacer lo contrario a lo que Cristo quiere, al unirse con sus enemigos. La Ira del Eterno Padre caerá poderosamente sobre la Iglesia Romana.

Mi queridísimo Vicario, la Gloria de las Olivas, mi dulce Papa: He aquí que tú debes saber, no solamente saber sino predicar, que Roma ha desaparecido. Roma ha caído, como Babilonia cayó. Roma es la Babilonia de los Últimos Tiempos. Mientras estuvo el dulce San Pablo VI, aún se llamaba Iglesia Romana; pues él era el único y unos poquitos más, los que podían llevar la Iglesia de Roma adelante. Muerto él, asesinado por el tirano Cardenal Villot, el cual ya puedes pensar donde se encuentra; el que tenga entendimiento que entienda. Ese mismo Cardenal Villot, por permisión de Dios, mató al Antipapa Juan Pablo I, porque el Cardenal Villot quería ir más rápido para destruir la Iglesia. En cambio, el Antipapa Juan Pablo I, hombre más sagaz, más astuto, quiso andar lentamente; y esta oposición dio lugar al asesinato, permitido por Cristo, con la intervención poderosa del Arcángel San Miguel, que empujó más la acción de Villot. ¡Así acaban los enemigos de Cristo!

Así pues, queridísimo Vicario, sigue adelante, sigue adelante, sigue adelante, sin miedo, sin titubeos. Tú eres el Dulce Cristo en la tierra, aunque tengas debilidades, miserias, imperfecciones, como tantas veces predicas. ¡Apacienta el rebaño de Cristo! ¡Apacienta el rebaño de Cristo! ¡Apacienta el rebaño de Cristo!

Queridísimo Vicario de Cristo, Gregorio, camina adelante, camina adelante, camina adelante. Yo te daré fuerzas. Yo extiendo mi Manto sobre ti y te amo como a hijo predilectísimo, si sigues correspondiendo a la gracia. No puedes ni imaginar el amor de tu Madre hacia ti. Ya has visto como te he tomado en mi regazo: He puesto la mano sobre tu cabeza, te he estrechado sobre mi Corazón, para que recibas fuerzas de él, para que recibas aliento, para que sigas adelante por encima de todos los obstáculos. Día grande fue el seis de agosto del año pasado, día grande y hermoso, pues ceñía la Sacra Tiara la Gloria de las Olivas, el Gran Pontífice, el Gran Papa, el Gran Emperador; aquel que alzará su potente espada contra los enemigos de Cristo; aquel que restablecerá el orden en el mundo; aquel que acaudillará poderoso ejército contra los herejes; aquel que extenderá la Hispanidad por las naciones y fundará el Sacro Hispano Imperio. ¡Gran día fue el de la Transfiguración del año pasado! Pues, la Iglesia se transfiguró. Volvió al esplendor de la Iglesia. Y aun será mayor, pues el Imperio llegará como llegó el Papado, cuando nadie lo espere, cuando nadie piense, todo llegará. Las profecías se cumplirán. He aquí el Gran Papa, anunciado en las profecías. Francia ha recibido un duro palo, pues el Gran Papa es español, aunque con sangre francesa. Y, sobre todo y ante todo y para todo, sangre judía, al igual que la Mía. Así tenía que ser: la primera piedra, judía; la última piedra, judía; así tenía que ser. Mas, ten cuidado. Todo es condicionado a la correspondencia a la gracia. Y así, pensando en esto, nunca te llenarás de vanidad; porque sabes que está condicionado, que todo puede ser cambiado y trasladado a otros. Cíñete bien la Sacra Tiara. Muestra al mundo que eres el Gran Vicario de Cristo. Toma fuertemente el báculo papal y lanza de la Iglesia Santa de Dios a toda clase de herejes. Y un día tomarás la espada, la poderosa espada de San Fernando; esa espada, ante la cual temblarán los enemigos de Cristo, pues Yo, tu Madre, estaré asistiéndote en las duras batallas. El mundo quedará asombrado de las grandes victorias. Será sonado el gran ejército del Papa. Todos dirán: “Ahí vienen los soldados del Papa. ¡Cuidado con ellos! Pues, la cabeza de ellos es terca y nadie le hará volver atrás.” El Gran Caudillo del Tajo, es la misma persona. El Gran Monarca, es la misma persona. Si leéis las profecías con humildad y con espíritu de sencillez, encontraréis que es una sola persona: El Gran Papa, el Gran Monarca y el Caudillo del Tajo. Algunos ya lo habéis visto. Predicadlo al mundo, para que el mundo sepa quien es Gregorio XVII. Y tú, amadísimo Vicario de Cristo, no tengas miedo porque el mundo sepa todas estas cosas. Yo te protegeré y nada pasará hasta que llegue la hora de extender los brazos en la Cruz, a imitación del Divino Maestro y a imitación de la primera piedra.

Día grande para la Iglesia el de hoy, día 9 de agosto, la gran fiesta de la Traslación de la Cátedra de San Pedro de Roma al Palmar. Día grande para la Iglesia, pues, a partir de entonces, la Iglesia se llama Palmariana. Sólo en la Iglesia Palmariana se reconoce la Una, Santa, Católica y Apostólica. Sólo en la Palmariana. Fuera de Ella, está el error...”

9 de agosto de 1980

Cuenca. Al retorno del segundo viaje a Tierra Santa, en el segundo aniversario de la traslación de la Cátedra de San Pedro de Roma al Palmar.

La Santísima Virgen María

“Mi queridísimo hijo, amadísimo Vicario de mi Divino Hijo: Agradezco, con el corazón rebosante de gozo, vuestra visita, tanto a ti, como a tus hijos.

Observa detenidamente ésta mi suavísima posición: Ves con qué sublime suavidad porto en mi Sagrado Regazo a Cristo Jesús, Salvador de la humanidad. En esta misma sublime posición porto a la Iglesia, Cuerpo Místico de Cristo.

¡Qué hermoso sería si todos los hombres supieran que tienen una Madre en los Cielos, que puede acunarlos como pequeños parvulitos! Y no sólo acunarlos, sino, lo que es más grande, alimentarlos, adoctrinarlos y entregarles la salvación. He ahí el profundísimo misterio de la economía de la gracia. Por cuanto que Yo, la humilde esclava y pobre gusanillo, soy, por disposición del Altísimo, la Hija de la Gracia, la Madre de la Gracia, la Esposa de la Gracia, el Templo y Sagrario de la Gracia, y la que lleva la Gracia a los hombres. De tal manera es así que, sin Mí, ningún hombre alcanzará la gracia, ya que soy la Portadora de la Gracia, soy la Llena de Gracia. En breve comentario: Soy la Gracia.

Los que acuden a Mí, hallan la Gracia. Los que me rechazan, no entrarán en el Reino de los Cielos, por cuanto que Cristo no media ante el Padre por aquellos que rechazan mi mediación.

Así como Cristo me envía, Yo os envío a vosotros. En esta frase, que acabo de decir, se encierra un profundo mar de gracias. De tal manera es así, que el que rechaza el rocío de este mar de gracias, no entrará en el Reino de los cielos.

La gracia, la reciben los desterrados hijos de Eva, mediante la Preciosísima Sangre del Divino Cordero inmolado en la Cruz del Calvario, cuya Sangre salió de mis propias venas. Y es esta misma Sangre la que sigue alimentando a vosotros.

¡Oh, mis queridas ovejitas! Vosotros, los que sois miembros de la Iglesia Una, Santa, Católica, Apostólica y Palmariana, estáis alimentados con la Sangre del Cordero, cuya Sangre procede de la Madre del Cordero. Como Madre del Cuerpo Místico de Cristo que soy, sigo alimentando a Cristo en la Iglesia. Ahora doy mi maternal bendición a ti, a tus hijos que te acompañan y a todos los fieles. Os bendigo.”